La creación de un personaje a partir de la asociación de ideas.

nina peña - libros - escribir - personajes

Hace unos días os comentaba mi dificultad para crear un personaje que, a todas luces y por el argumento del libro, debía ser el malo de la novela.

Los personajes malos, los villanos, son quizás para muchos, los más jugosos, los más carismáticos, aquellos que se pueden permitir ser malos de verdad y ofrecerse al juicio público sabiendo que van a ser exonerados de sus maldades porque estas son necesarias para que, al final, triunfe la virtud, la bondad o cualquier sentimiento considerado correcto socialmente.

Es la contraposición de aquello que nos obligan a ser cuando, tal vez, tendríamos ganas de ponernos el mundo por montera y, por unas cuantas veces, ser los malos.

El malo, para ser carismático ha de poseer dos virtudes, a saber; no sentirse malo sino creerse en posesión de la verdad y de la virtud, y tener una filosofía de vida coherente con sus acciones, que pueda explicarlas.

No tener esas dos cosas lo convertiría en malo de todas formas, sí, pero no tendría esas dimensiones necesarias para ser un malo, muy malo de verdad.

Dos ejemplos de lo que es ser malo, pero con un carisma, una personalidad clara y coherente que se me ocurren a bote pronto, podrían ser el inspector Javert de Los miserables o Mr. Heathcliff en Cumbres borrascosas.

Es innegable que ambos son los personajes “malos” de esas novelas… pero conociendo sus pensamientos, su pasado, su filosofía, su vida, ¿quién puede juzgarlos con la simple palabra malo?

Malo, a secas, sin ninguna doblez en la expresión, serían aquellos personajes de las novelas de Marcial La fuente en que el pistolero era malo de por sí, por naturaleza, sin ningún atisbo de redención posible, sin remordimientos y sin un “live motive” que justifique sus acciones.

Así que, tras pensar en los malos épicos de varios libros, quise que ese personaje que tanto se me resistía tuviera una parte de humanidad, y que esa humanidad, mal entendida o llevada hasta las últimas consecuencias de una forma severa, fuera la que marcara sus malas acciones.

Los personajes son hijos de su tiempo también, y la coyuntura social que los envuelve nos puede marcar qué tipo de maldad es la que estos pueden realizar.

La asociación de ideas me surgió casi sin querer.

Mi personaje ha de ser un fascista militante en una España de postguerra.

Mi cabeza se fue a buscar ejemplos visuales que me parecieran ajustados a esa imagen mental que tengo del miliar fascista y fanático e irremediablemente me vino a la cabeza el papel de Sergi Lopez en El laberinto del fauno. Ahí esta el malo, malo, muy malo.

Con la facilidad de las redes sociales busqué hasta encontrar una crítica que me hizo ver que no todos los malos deben ser tan claramente malos, tan crueles y provocar tanta repulsión en el espectador/lector.

La primera asociación de ideas, que fue Sergi Lopez, me llevó a buscar la filosofía, la ideología de su personaje.

Me metí de lleno en política. Fascismo, nacismo, nacionalsocialismo, nacionalcatolicismo.

Lo sé, tengo un estómago a prueba de bombas.

Necesitaba comprender de dónde viene esa forma de pensar.

Al mismo tiempo, con la cabeza bullendo de información, había estado buscando una parte humana con la cual dotarle de algún refinamiento, de alguna característica que le diera contraste a la crueldad necesaria de la que va a hacer gala el personaje, algo que pudiera conmoverle y que por un momento mostrara su lado más amable y sentimental.

Y, para mi, si hay algo humano que muestra a sensibilidad de cualquier persona, son las artes. La expresión más refinada de nuestro ser, la que más dice de nosotros mismos, la que nos puede hacer sentir y nos puede provocar emociones.

La música era lo ideal.

¿Y qué tipo de música escucharía un militar fascista? Mira, de verdad que a veces me superan estas cosas… pero yo juraría que no a Puccini precisamente.

Una persona con esa fuerza intrínseca, con rango abolengo,con esos valores tan marcados escucharía música culta pero fuerte, una música rotunda; Wagner.

La suma de Wagner y la filosofía fascista, me llevó a Alemania.

Posiblemente, como hijo de su época, mi militar tendría cierta germanofilia. (Los amos del cotarro en aquel momento que tenían a las potencias europeas tan asustaditas que ni se atrevieron a ayudar a la república electa en España y transigieron con las primeras anexiones territoriales de la expansión que Hitler soñaba, en pos de evitar un conflicto que de todas formas acabó estallando)

Y si hay que buscar en el fascismo alemán, en la filosofía alemana de aquel momento, podría haberme hundido en un montón de mierda, con perdón de la expresión y haberme quedado en la forma sin llegar al fondo.

Una ideología tan brutal, inhumana y cruel como el fascismo, el nacionalsocialismo, para mi tiene la base en la falta de cultura de las personas que la ostentaban, en los prejuicios y en los rencores históricos. Eso ya es una marca a seguir.

Pero, ¿cómo puedo llamar “incultos” a personas que han escrito libros, que han montado todo un movimiento social alrededor de una idea o que, yendo más allá, han sido creadores de toda una filosofía que llegó a tener y sigue teniendo miles de adeptos en el mundo? Esas personas se formaron en universidades, tenían sus títulos académicos, pertenecían de nacimiento a círculos de poder y círculos de pensamiento, por tanto incultos no eran, pero sí hacen gala de unas premisas políticas populistas que son las que, aquellas personas con menos nivel cultural, siguieron y siguen.

Por tanto hay un fondo que buscar.

Recapitulando: tenemos a Alemania, tenemos una filosofía fascista y un militar español.

Necesitamos enlazar todo eso de alguna forma para que el resultado sea armonioso y el personaje tenga una psique, una ideología y que esta pueda tener coherencia con sus actos.

Me fui a dos grandes pensadores alemanes; Nietzsche y Schopenhauer.

De verdad que lo mío es vicio.

La filosofía de ambos es completamente contraria a cualquier fascismo. Hay que ser muy retorcido para creer que el súper hombre que menciona Nietzsche signifique la supremacía de la raza aria, pero así fue. Además era ateo y culpaba a la religión de muchos de los males que asolan al hombre (adoro a Nietzsche) y yo lo que necesitaba era una filosofía dentro del fascismo que casara con el catolicismo español imperante en el bando nacional.

Descubro que Nietzsche es de los filósofos más mal interpretados gracias en parte a su propia hermana, Elizabeth Forster Nietzsche que, antisemita de vocación, manipuló su obra cuando este sufrió un colapso que lo dejo convertido en vegetal durante doce largos años. Quién haya leído sus teorías sobre la eutanasia no podrá menos que notar la broma del destino.

La idea reprobable de Nietzsche sobre las clases sociales y la primacía de la clase aristocrática sin embargo me va a venir muy bien.

Todas esas pesquisas me llevan a un tal Alfred Beaumuler, filosofo alemán fascista que publicó un libro titulado Nietzsche, el filosofo y político y que manipuló a su gusto algunas teorías para adaptarlas a la filosofía nazi que por lo visto era necesaria. Obviamente no pienso leerme ese libro, pero los datos me llevan a ese fondo que yo buscaba, a esa filosofía de vida interior que necesita un malo muy malo para no ser un personaje plano y poseer, sino alma, al menos un cerebro que justifique sus actos.

Lo siguiente era unir todo eso con la religión católica , y sabemos que el fascismo era ateo…

Para unirlo lo que he hecho es separarlo.

He separado Dios de religión. Espiritualidad de Iglesia.

Si tenemos en cuenta que el fascismo español, basado muchas veces en el catolicismo tradicional se apoya  en dogmas y leyes dictadas más por la iglesia que por la propia biblia, si tenemos en cuenta de que todo nace de una filosofía judeo-cristiana que ha imperado durante miles de años en el sentimiento y pensamiento sobre la culpa, el pecado, el bien y el mal o en los juicios finales, al separar ambas cosas, si la mente de mi personaje separa ambas cosas, obtenemos a un militar que cree en Dios pero que repele la imagen del sacerdote como modelo político y su influencia en las leyes civiles del momento, que a su parecer han de ser dictadas por poderes terrenales y no divinos.

Et voilá! Ahí tenemos a mi malo malísimo.

Un personaje refinado, culto, que lee libros filosóficos, que escucha a Wagner, que cree de forma íntima en todo lo que hace porque para él no es hacer o no hacer, sino vivir o no vivir de la forma adecuada. Sus actos van a tener una justificación porque ya sé como piensa, sus maldades van a tener una veta de bondad porque creerá estar haciendo lo correcto y lo moralmente necesario aun cuando esto sea reprobable. Un personaje que tratará de destruir todo aquello que él crea necesario destruir en pos de una sociedad correcta  y tradicional.

Y ahora viene lo más difícil; escribir.

Deseadme suerte.

 

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4 comentarios en “La creación de un personaje a partir de la asociación de ideas.

  1. Estupenda reflexión para elegir como iba a ser ese personaje. Y como casi todas las cosas que se piensan detenidamente, suelen ser bastante bien concebidas, Si a eso le añades esa habilidad, ese don que tiene toda persona que escribe como tu. Lo lógico es entender que tu personaje de esas caracteristicas apuntadas, será un malo en toda la regla. y un personaje digno de estudiar detenidamente.
    Me permito escribir este comentario, abusando como siempre de tu amabilidad y de tu amistad, porque yo he pasado por esta misma situación. Después de escribir Las Médulas de Orión y su continuación La mejor nadadora de Misania. mi deseo fue escribir otra novela en un escenario y universo diferente al de las otras dos. Y casualidades de esta vida, aunque a mi me pasó esto hace mas de dos años, también quise “hacer” ese personaje malo del que estamos hablando. Yo pensé en un tipo vanidoso y egocéntrico, déspota y soberbio, capaz de hacer cualquier cosa con tal de cumplir su deseo, sin importarle los sentimientos de los demás, siempre que él se saliese con la suya dicho de una manera sencilla y coloquial, y añadiendo a eso su fijación en las relaciones amorosas con las mujeres, extremo este que era una de sus prioridades y meta de sus muchos deseos. en una palabra mas que un donjuan, y depredador del género femenino.
    Y así surgió mi Daniel Miller, protagonista de mi novela Los viajes de Daniel Miller, que a ppesar de pertenecer al género de la ciencia ficción, ya sbes de mis aficiones, me salió además una novela con tintes policiacos y de novela negra.
    Y yo que soy un gran aficionado l cine, como tu sabes, no me fije en ningún personaje del celuloide, tuve la suerte de haber conocido en persona a un personaje real, bastante parecido al que yo quería plasmar en mi relato. Y como tu me decidí a desarrollar el personaje, y así escribí es novela de 260 folios. de la que me siento muy satisfecho, y con la que tengo el honor de compartir Editorial con las tuyas. Te saldrá bien Nina, no lo dudes tu tienes el don del escritor, tu sabes, y te sentirás reconfoortada y satisfecha, seguro. un beso de tu amigo.

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  2. Gracias por tu comentario Luis. De verdad que todos los personajes son importantes, pero el del malo del libro creo que debe ser especialmente profundo. Los malos porque sí, los que hacen maldades y el lector nunca llega a entender por qué las hacen, creo que se queda un poco plano y no es ni mucho menos la intención de alguien que ama escribir. La dificultad de no ser una persona “mala” te hace estar desarmado ante la forma de explicar como son esos malos. Por ejemplo, mi mayor defecto, entre otros muchos, es la empatía. Yo soy capaz de ponerme en el lugar de cualquiera, lo juro jajaja, pero eso lloro cuando los demás ríen y rio cuando los demás lloran, es como si siempre viera el otro lado de las cosas, algo que creo necesario para escribir. Pero ante un personaje como este con el que tengo una profunda discrepancia política, no podía ni recurrir a la empatía… he tenido que ir un poco más allá y no ponerme en su lugar sino tratar de entender sus convicciones, que es algo muy distinto. Ahora, que ya tengo en mente su perfil ideológico y psicológico, creo que podré ponerme en su piel y tratar de saber cómo reacciona, cómo piensa y como siente ante las circunstancias que vayan surgiendo en la narración.
    Un besazo muy grande cariñet..

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  3. Estupendo rincón de una escritora que ama la literatura, sueña sueños hermosos y se divierte con sus personajes. Lo mismo hago. Invito a mis personajes a tomarnos juntos una copa de ese vino raro hechos con los roles buenos y amargos que el escritor sabe considerar. La felicito, Nina, por su lindo propósito con fines de mantener su literatura libre, personal con el sincero estímulo de compartirla con todos nosotros. Brindo por la pasion del arte, la poesia y en general, por la literatura.

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    1. Gracias Mili, de verdad que me has dejado sin palabras. Trato de disfrutar de esta aventura que no sé a dónde me lleva, pero el trayecto…. el trayecto es increíble. Muchas gracias por tus palabras, me animan a continuar compartiendo y soñando. Un besazo!

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