Libros para y sobre mujeres. Cómo hacer la lectura correcta.

La vida de las mujeres ha sido y es retratada en miles de libros a lo largo de la historia de la literatura con mayor o menor acierto y cayendo más o menos en estereotipos que retratan de forma verosímil las normas sociales de la época en que fueron escritos.

Dramas que nos hablan de mujeres y que por un motivo u otro, lo que entonces se consideró una lectura, una novela, ahora nosotras vemos como un reflejo de lucha que, mezclado en una historia, nos habla de una mujer concreta, de un momento concreto y de una posición concreta ante la vida.

La novela, al ser un género ficción, puede darse el lujo de ser interpretada o simplemente leída, de maneras muy distintas, aplicándole al mismo acto muy distinto significado.

Tomemos el ejemplo de una heroína de novela, Madame Bovary , de vida trágica y en ciertos momentos incomprensible proceder.

La primera lectura, si no es profunda, nos deja ver a una mujer, Emma, que se casa por puro convencionalismo, y que a lo largo de la narración tiene una sucesión de amantes por los cuales, además de sumirse en depresiones continuas, acaba endeudando a la familia completa. Emma lee novelitas románticas que la llevan a buscar esos amores apasionados. Al final, la pobre y casquivana Emma, se suicida tomando arsénico y dejando huérfana a su hija y hundido en la más absoluta miseria a su marido que muere también. Un drama fabuloso.

Si hacemos una lectura más profunda, vemos a una mujer que no tiene otra alternativa que casarse porque la sociedad imperante del momento no la educa para absolutamente nada más que para sumir su rol correspondiente dentro de la sociedad y moral imperante en esa época.

Podemos leer también que no es que ella sea una cabeza loca en busca de emociones fuertes sino que es utilizada constantemente como objeto de deseo y triunfo del “maromo” en cuestión… si te cae bien el personaje de León, por favor, replantéate las nociones de feminismo de nuevo que se te han ido torciendo por el camino.

También podemos ver a una mujer eternamente insatisfecha, buscando no solo emociones y aventuras, sino objetos y posesiones que la hagan sentir mejor hecho por el cual se endeuda hasta la ruina.

El término Bovarismo existe precisamente para describir a personas cuyo estado es de un continuo malestar e insatisfacción. Pero también hay que recalcar que las insatisfacciones y los desengaños, nos llegan por el contraste de todo aquello que nos han prometido, de las expectativas que nos han ido creando, con la más pura realidad.

Si lo miramos con ese análisis, Emma Bovary es una hija de su tiempo, y actúa de la forma en que la sociedad le empuja a actuar.

Tomemos ahora a Ana Ozores como ejemplo en la magnifica obra La regenta de Clarín.

Para empezar, cambia el contexto de forma brutal al encontrarnos de golpe en Vetusta, una ciudad imaginaria de España que según dicen está inspirada en Oviedo.

El clima de “beatismo” y de religiosidad es, de verdad, asfixiante. Algo que no se da en otras novelas del mismo género porque, simplemente, transcurren en países menos sometidos a la religión y a sus directrices morales.

A las normas sociales que imperan en Madame Bobary, hay que sumar por tanto las normas morales de una sociedad profundamente católica y con una visión de la mujer igual en muchos aspectos pero que además, la juzga también como pecadora.

Aquí Ana Ozores no lee novelitas románticas ni tiene sueños de grandeza personal ni trata de desafiar nada, al contrario, vive sometida acatando todas y cada una de las leyes impuestas. Criada brutalmente por una niñera, por su padre y por unas tías despóticas, Ana es la suma de traumas y miedos propios de una vida reprimida, llena de miedos que ella vive en pesadillas continuas, postraciones, en una observancia total de sus preceptos religiosos y es cuidada con esmero por un marido muchos años mayor que ella que está más pendiente de su colección de coleópteros que de las necesidades reales de su esposa .

Se entrega a las lecturas de las Confesiones de san Agustín, san Juan de la Cruz, fray Luis de León, y otros textos religiosos que enriquecen su visión del mundo y la incitan a escribir, pero su inquietud literaria se ve frustrada por los convencionalismos ortodoxos del medio social, que ven mal que una mujer sea literata. Siente frustración respecto de la maternidad, vive en la reclusión de la castidad: ya que su marido no logra verla como mujer, sino como a una hija. Ante este panorama, Ana busca en la religión un medio de purificación espiritual y de sublimizar sus necesidades sexuales y reproductivas

Clarín nos describe a Ana como un ser puro, sin maldad, propio de esa virtud que también parece ser congénita en las mujeres de esa época y lo cual, es precisamente, el motivo de su perdición.

Dos hombres, un eclesiástico con ínfulas de obispo y un Don Juan mediocre de provincias, se disputarán el favor de Ana, uno como su confesor y otro como su seductor. Ana se ve por tanto atrapada entre dos corrientes muy distintas; el misticismo y el erotismo.

Al final la única culpable y la única que paga por su culpa es ella, aunque parezca perverso.

Una lectura más profunda de estos libros, no solo nos llevan a entender mejor la sociedad de aquel entonces, sino a ver los conceptos que una mujer debía asumir como forma de vida y por los cuales, si se revela, ha de pagar las consecuencias.

Os invito a hacer lo mismo con los otros libros.

De los libros sobre mujeres que os indico, solo Ana Ozores logra sobrevivir. Quizá porque el concepto religioso que la condena al pecado también asume el concepto de perdón. La otras pagarán con su vida el intento de ser libres.

 

 

La dama de las camelias. nina peña- libros para mujeres - dumas

Inspirándose en un personaje real, Alexandre Dumas (hijo) dio vida a una de las heroínas más célebres de la literatura romántica, Marguerite Gautier. Entre el romanticismo final y los comienzos de la novela realista, La dama de las camelias narra los trágicos amores de la bella cortesana y Armand Duval, un joven de familia respetable. Los convencionalismos sociales y la hipócrita moral imperantes constituirán un obstáculo que ni siquiera el apasionado y sincero amor de los protagonistas logrará derribar.

Ana Karenina. nina peña - libros para mujeres

Entre los grandes escritores del siglo XIX, Lev Nicoláievich Tolstói (1828-1910) ha sido calificado como «genio único, sin equivalente en ningún otro país». Aparecida en su versión definitiva en 1877, Ana Karenina es la obra más ambiciosa y de mayor trascendencia del escritor ruso, una novela de corte realista y psicológico que describe con enorme agudeza la sociedad rusa de la época a la vez que plantea una feroz crítica hacia la aristocracia en declive, su falta de valores y la cruel hipocresía imperante. La profunda crisis moral de Tolstói en la época en la que concibió la novela le llevó a construir esta estremecedora historia de adulterio en la que la protagonista principal, Ana Karenina, se ve abocada a un trágico final como resultado de un conflicto—psicológico y social—que va in crescendo desde la primera página. La culpa, la redención, la búsqueda del bien y la caída en el pecado, el rechazo social y el trastorno interno que dicho rechazo provoca en quien lo padece…Todos estos temas aparecen magistralmente engarzados en Ana Karenina, una obra clave de la literatura universal cuya lectura sigue siendo imprescindible

 

Cumbres borrascosas. nina peña - libros para mujeres

El ambiente cultural que se respiró en la casa de los Brontë desde época temprana condujo a la precocidad literaria de las tres hermanas. Emily Brontë, a pesar de su corta existencia, está considerada como una artista consumada y muy por encima de su época. Hoy en día se considera” Cumbres Borrascosas” como una de las grandes novelas inglesas entre los clásicos de la literatura. En su época produjo un profundo asombro ante el espectáculo de una historia de amor tan apasionada, que al parecer rebasaba los límites impuestos por la moral ortodoxa reinante. Sus protagonistas, unos seres implacables con espíritus depravados, reflejan el temperamento de su autora, una muchacha audaz y apasionada.

 

Madame Bovary.nina peña - libros para mujeres

Gustave Flaubert (1821-1880) está considerado como uno de los más grandes novelistas de todos los tiempos. Figura puente entre el romanticismo y el realismo, dio una estructura definitiva a la novela, género todavía vacilante y ambiguo, elevándola a la categoría de los géneros clásicos. «Madame Bovary» es, sin lugar a dudas, una de las novelas más importantes de la literatura universal. Su publicación en 1856 suscitó un proceso por ofensa a la moral pública y a la religión, del que Flaubert salió absuelto. Favorecida por el escándalo, la novela inició a partir de ahí su camino a la gloria, que el paso del tiempo no hace sino acrecentar.

 

La regenta.nina peña - libros para mujeres

Decir que «La Regenta» es la historia de cómo unos personajes, inconformes con su mundo, anhelan trascenderlo y son vencidos en el intento es tan cierto como insuficiente porque, en el fondo, este conflicto se halla en todas las novelas del realismo europeo. Lo verdaderamente singular en «La Regenta» es la inmensa complejidad y riqueza de matices con que el conflicto se produce.

Escrita entre 1883 y 1885, fue un éxito desde el primer momento, a pesar del silencio o la reacción negativa de buena parte de la crítica periodística. Consciente de la plenitud y madurez de su novela, el propio Clarín en una carta a un amigo confesaba su emoción por haber acabado “a los treinta y tres años una obra de arte”.

 

 

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