Archivo de la categoría: libros y autores

Ernestina de Champourcin

ernestina champourcin - nina peña - poemas

Ernestina de Champourcin es una de esas poetas casi olvidadas de la generación del 27, ocultas por la oscuridad de toda una época y que no ha tenido el reconocimiento merecido por parte de la sociedad lectora.

Su poesía es sencilla y bella, sosegada, natural. Esencialista y vital dentro de una especie de tristeza que lo envuelve todo. Además de poemas de amor, Ernestina, escribió poemas de contenido social en los que habla de la soledad, de la nostalgia y se acerca de esa forma a la cantidad de poetas que mueren o viven en el exilio. Su labor fue reconocida con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, pero los años de oscuridad e la dictadura, que ocultó a varias generaciones de mujeres ha hecho que su nombre y su obra no sea recordado de la forma que merece por la mayoría de lectores.

 

CARTA AL VACÍO

Es escribir a alguien
o lanzarse al silencio,
a nadar en lo oscuro,
a encender una llama
aunque ahoguen las dudas.
¿Carta a lo que no existe?
Hay buzones alados
que se disparan solos
y un correo sin pistas
ni trayecto seguro.

Eludir el camino
que todos conocemos.
Seguir hacia adelante
ruta de los que intentan
lo que nunca pensaron
y se sienten felices
porque hay algo distinto,
porque se desvanece
de pronto lo que sobra
y no existe el vacío
si queremos colmarlo.

 

AL FINAL DE LA TARDE

Al final de la tarde
dime tú ¿qué nos queda?
El zumo del recuerdo
y la sonrisa nueva
de algo que no fue
y hoy se nos entrega.

Al final de la tarde
las rosas siguen lentas
abriéndose y cerrándose
sin caer aún en tierra.

Al final de la tarde
no vale lo que queda
sino el impulso mágico
de la verdad completa.

 

LA VOZ DEL VIENTO

Búscame en ti. La flecha de mi vida
ha clavado sus rumbos en tu pecho
y esquivo entre tus brazos el acecho
de las cien rutas que mi paso olvida.

Despójame del ansia desmedida
que abrasaba mi espíritu en barbecho.
El roce de tus manos ha deshecho
la audacia de mi frente envanecida.

Navegaré en tus pulsos. Dicha inerte
del silencio total. Ávida muerte
donde renacen, tuyos, mis sentidos.

Ahoga entre tus labios mi tristeza,
y esta inquietud punzante que ya empieza
a taladrar mi sien con sus latidos.

 

SERÉ TUYA SIN TI

Seré tuya sin ti el día que los sueños
alejen de mi senda tu mente creadora,
el día que tu sed
no pueda limitarse al hueco de mis manos.

¡Seré tuya aún sin ti! Dejaré de merecerte
en la cuna encendida que tejieron mis besos.
Se borrará en tus labios la forma de los míos,
y el cielo de tu vida
tendrá un color distinto al de mi corazón.

Pero sabré ser tuya sin nublar tu camino
con la huella indecisa de mi andar solitario.
Me ceñiré a tu sombra, y anudada por ella,
te iré dando en silencio lo más puro de mí.

¡Con qué amarga dulzura repetiré, ya sola,
esos gestos antiguos que pulió tu mirada!
Me seguirás teniendo igual que me quisiste
y acunaré en secreto tu amor eternizado.

 

SI DERRIBAS EL MURO

¡Si derribas el muro
qué gozo en todas partes!
¡Qué lazo de palabras
se sentirá en la tierra!
Y todo será nuevo,
como recién nacido…
Si derribas el muro
de todas las mentiras
¡Qué júbilo de amor
abierto sobre el mundo!
¡Qué horizonte sin nubes
en la curva del cielo!

Durante la guerra civil española  escribe:
“La noche se hizo carne en tus ojos heridos. ¡Carne de soledad! Qué angustia de caminos empañados en niebla, de sones desvaídos que a nada se refieren, de inútiles designios que tu pupila, inmóvil, no abarcará, vencidos. ¡Qué amanecer a oscuras en tierras sin sentido donde todo es volumen, donde el silencio mismo se hace duro y compacto, donde el roce más nimio desgarra y estremece como un inmenso grito de luz y primavera! –¡Qué sombra de martirio en tu mirar enhiesto que cercaba al destino rompiendo sus contornos, destrozando sus mitos, dejándolo desnudo, sin farsas ni egoísmos!…– La noche para siempre, la noche con su esquivo y vacilante rumbo. Nada puede ya el lino de mis manos abiertas ni su apoyo tendido en el rastro borroso de tu andar indeciso. Nada puede mi voz contra el áspero frío que inundando tus ojos te aísla de lo vivo y te roba la gracia del paisaje encendido del horizonte en fiesta donde todo es camino. ¡No te queda más ruta que la que va a ti mismo!”.

Acercamiento a la poesía de Concha Méndez

nina peña - concha mendez - poeta - mujer

 

Concha Méndez nació el 27 de julio de 1898 en España.  Es una de las voces femeninas más importantes de la llamada Generación del 27 y amiga personal de poetas como Lorca, Cernuda o Alberti. Editora fundadora de la editorial La Verónica, con la que publicó a Unamuno o  Juan Ramón Jiménez, tuvo que exiliarse al terminar la guerra civil y tras estar en distintos países como Reino Unido o Argentina, falleció en México en diciembre de 1986. Su estilo es claro y natural pero al mismo tiempo rebelde e intenso, con un carácter muy personal.

Cómo galopa la sangre

¡Cómo galopa la sangre!
¡Qué difícil detenerla
para que nos vaya al paso
cuando vive con tal fuerza!

Le he puesto duros bocados;
la he sujetado las riendas;
hay un viento que me puede
y la clava mil espuelas.
¡Yo no sé con este empuje,
yo no sé a dónde me lleva!

 

Malva y rosa

De este sueño malva y rosa
que sueña el agua del río,
se van rosando en la tarde
las velas de mi navío.

De las lejanías vengo.
Cruzo frente al espigón.
Una canción marinera
se rosa en mi corazón…

Atardecer. En el Plata.
Sueño, frente a la ciudad.
Izadas llevo las velas,
velas de mi soledad.

Y se me van con el día
-no sé adonde se me irán-
las luces de mi alegría.

 

Balada

Agua pura corría
por el piano.
Dulcemente salía
del cauce de sus manos.

La nostalgia dormía.
Y dormía el Ocaso.
La Música bebía
el agua de su vaso.

 

Se desprendió mi sangre

Se desprendió mi sangre para formar tu cuerpo.
Se repartió mi alma para formar tu alma.
Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia
de días sin reposo y noches desveladas.

Y fue en la hora de verte que te perdí sin verte.
¿De qué color tus ojos, tu cabello, tu sombra?
Mi corazón que es cuna que en secreto te guarda,
porque sabe que fuiste y te llevó en la vida,
te seguirá meciendo hasta el fin de mis horas.

 

Me gusta andar de noche

Me gusta andar de noche las ciudades desiertas,
cuando los propios pasos se oyen en el silencio.
Sentirse andar, a solas, por entre lo dormido,
es sentir que se pasa por entre un mundo inmenso.

Todo cobra relieve: una ventana abierta,
una luz, una pausa, un suspiro, una sombra…
Las calles son más largas, el tiempo también crece.

¡Yo alcancé a vivir siglos andando algunas horas!

Acercamiento a la poesía de Anne Sexton

anne sexton - nina peña - poesmas - mujeres

 

A Anne Saxton se la reconoce principalmente por su poesía aconfesional y por tratar en sus poemas unos temas que siempre fueron considerados tabú en el mundo de la poesía; el aborto, la mujer, el sexo, la droga, la menstruación, la feminidad…

Aún así tuvo mucho reconocimiento en su momento y llegó a ganar el Premio Pullitzer de poesía en 1967. Amiga de Silvia Plath, su existencia fue siempre una angustia emocional que comenzó tras una fortísima depresión post parto.

Se suicidó encerrándose en el garaje, con su coche en marcha tras servirse un vodka y entregarle a su editora el manuscrito de su último poemario.

CUANDO UN HOMBRE ENTRA EN UNA MUJER

Cuando un hombre entra
en una mujer,
como el oleaje que muerde la orilla,
una y otra vez,
y la mujer abre la boca de placer
y sus dientes brillan
como el alfabeto,
Logos aparece ordeñando una estrella,
y el hombre
dentro de la mujer
hace un nudo,
para que nunca más estén separados
y la mujer
sube a una flor
y Logos aparece
y desata los ríos.

Este hombre,
esta mujer
con su doble hambre,
han procurado penetrar
la cortina de Dios,
lo cual brevemente
han logrado
aunque Dios en su perversidad
deshace el nudo.

DESCALZA

Amarme sin zapatos
significa amar mis piernas largas y bronceadas,
queridas mías, buenas como cucharas;
y mis pies, estos dos chicos
que se escaparon a jugar desnudos. Intrincados nudos,
mis dedos. Libres ya de sujeción.
Y todavía más, miren las uñas y
cada una de las diez etapas, tubérculo a tubérculo.
Vehementes y alocados, todos ellos, este cerdito
fue al mercado y este otro se
quedó. Largas piernas bronceadas, y largos y bronceados dedos.
Más arriba, cariño, la mujer
confiesa sus secretos, pequeñas casas
y pequeñas lenguas que te lo cuentan todo.

No hay nadie más que tú y yo
en esta casa de la península.
El mar lleva un cencerro en el ombligo

y yo soy tu sirvienta descalza
por una semana entera. ¿Quieres un poco de salami?
No. ¿Quieres un whisky, a lo mejor?
Tampoco. Tu  no eres de tomar. Tú
me tomas a mí. Las gaviotas persiguen a los peces
gritando como chicos de tres años.
Las olas son narcóticas, me llaman
Yo soy, yo soy, yo soy
toda la noche. Descalza
te camino por la espalda.
A la mañana corro por la cabaña,
de una puerta a otra, jugando a perseguirnos.
Ahora me agarras por los tobillos.
Ahora vas trepando por mis piernas
hasta que atraviesas la marca de mi anhelo.

 

REZANDO EN UN BOEING747
Madre,
cada vez que le hablo a Dios
tú te entrometes.
Sales con tus bla bla blas en bloque,
otra vez con el asunto de las cartas.
Si escribo un poema
tú das un reporte contable.
Si hago el amor
me das las frases más graciosas.
Señora Sarcasmo,
¿por qué no te queda ningún hijo?
Ellos se aguantan sus reverencias.
Ellos se agachan con tu estilo.
Ellos se estrechan las manos –como-estás-tú
en esa misma forma inimitable.
Ellos se saltan la sopa con perejil
como tú nunca pudiste.
Ellos llevan a sus hijos en sus brazos
como tazas de chocolate caliente
como tú nunca pudiste
y todavía, todavía
con tu sonrisa, con tu hoyuelo, te imitábamos
te imitábamos a lo lejos…
el gran pino del verano,
la playa que te bañó de aceite,
el jardín hecho de narices,
la luna atada sobre el mar,
los grandes perros de sangre caliente…
la muñeca que me diste, Mary Gray,
o que tu madre me dio
o que me dio la crida.
Quizás fue ella.
Ella tenía un alma,
y era italiana.
Madre,
cada vez que le hablo a Dios
tú te entrometes.
Arriba en el avión,
bajo las nubes tan pequeñas como cachorros,
el fuego postrado en el sol,
hablé con Dios y le pedí
platicarle mis fracasos y mis éxitos,
le pedí que me hiciera un juicio moral
como lo hace.
Él dice
no has hecho,
no has hecho.
Madre,
tú y Dios
flotan con el mismo vientre
arriba.

 

Alejandra Pizarnik. Acercamiento a su poesía.

alejandra pizarnik - nina peña - poesía - poetas

Alejandra Pizarnik fue una poetisa argentina con ascendencia rusa nacida en Buenos Aires el 29 de abril de 1936. Los orígenes de sus padres marcaron su vida desde el principio; su apellido original, Pizharnik, se perdió como tantos otros al entrar en su nuevo país, al cual llegaron sin hablar una palabra de castellano. Desde pequeña, la muerte la tocó de cerca y más tarde sería protagonista de sus obras, junto con el inconsciente; casi todos los familiares que permanecieron en su tierra natal fallecieron en manos del fascismo y el estalinismo. Como si el exilio de sus padres y la tragedia que la rodeaba no hubieran sido suficientes cargas para su tierna edad, su autoestima se vio minada por su fuerte acento al hablar, tartamudez y problemas de peso, entre otras cuestiones que probablemente ella sola conocía.
En su juventud cursó algunas materias de la carrera de Letras y también estudió pintura. Dados sus reincidentes cuadros de depresión, comenzó a hacer terapia, donde descubrió que padecía de Trastorno Límite de la Personalidad, lo cual vuelve más admirable su dedicación a la escritura y puede apreciarse en obras como “La jaula”.
Su primer libro, “La Tierra Más Ajena”, fue publicado en 1955 con el apoyo económico de su padre. Antes de quitarse la vida el 25 de septiembre de 1972, escribió cerca de 10 poemarios y comenzó a abordar la prosa.

Poemas del alma- https://www.poemas-del-alma.com/alejandra-pizarnik.htm

 

alejandra pizarnik - nina peña - poemas - poetas

UN BOLETO OBJETIVO

1
entre los soplos de tantas arterias

hurgo agazapada en los bolsillos de mi

campera

tratando de hallar algo que haga flotar mi destripada

aurora

2

miro rostros busco rostros

hallo rostros

la imagen de su igualdad enfría la estética

desde la ventanilla

tranviaria

mi asiento es la cima del mundo

3

vuelan uñas brazos anillos peces

vienen sonidos azules rojos verdes

desfile que hierve en tremendos

borbotones

mas nada altera insinuante la seguridad

en mi asiento

 

YO SOY…

mis alas? dos pétalos podridos

mi razón? copitas de vino agrio

mi vida? vacío bien pensado

mi cuerpo? un tajo en la silla mi vaivén?

un gong infantil mi rostro?

un cero disimulado mis ojos?

ah! trozos de infinito.

 

 

ARTES INVISIBLES

Tú que cantas todas mis muertes. Tú que cantas lo que no confías al sueño del tiempo, descríbeme la casa del vacío háblame de esas palabras vestidas de féretros que habitan mi inocencia.

Con todas mis muertes yo me entrego a mi muerte, con puñados de infancia, con deseos ebrios que no anduvieron bajo el sol, y no hay una palabra madrugadora que le dé la razón a la muerte, y no hay un dios donde morir sin muecas.

 

LA CARENCIA

Yo no sé de pájaros, no conozco la historia del fuego.

Pero creo que mi soledad debería tener alas.

 

EL DESPERTAR

A León Ostrov

Señor La jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte y sonríe detrás del viento a mis delirios

Que haré con el miedo. Que haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa ni las estaciones quemasen palomas en mis ideas Mis manos se han desnudado y se han ido donde la muerte enseña a vivir a los muertos

Señor El aire me castiga el ser Detrás del aire hay monstruos que beben de mi sangre

Es el desastre Es la hora del vacío no vacío Es el instante de poner cerrojo a los labios oír a los condenados gritar contemplar a cada uno de mis nombres ahorcados en la nada

Señor tengo veinte años

También mis ojos tienen veinte años y sin embargo no dicen nada

Señor He consumado mi vida en un instante La última inocencia estalló Ahora es nunca o jamás o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo y desaparezco para reaparecer en el mar donde un gran barco esperaría con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas y hago con ellas una escala para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final Todo continuará igual Las sonrisas gastadas El interés interesado Las preguntas de piedra en piedra Las gesticulaciones que remedan amor Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo porque aún no les enseñaron que ya es demasiado tarde

Señor Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana Las flores morían en mis manos

porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol cuando era niña es decir ayer es decir hace siglos

Señor

La jaula se ha vuelto pájaro Qué haré con el miedo

Editorial Ménades; en femenino y plural

nina peña - verkami - editorial menades - libros

Es más que sabido que a las mujeres, pese a ser más lectoras que los hombres, nos cuesta mucho más publicar. Y también, por qué no decirlo, nos cuesta mucho más todavía que nuestra literatura sea considerada de calidad. Es una especie de realidad paralela en la que viven muchos que, por más que lean, parece que siguen sin dar oportunidades a la literatura femenina o lo que es lo mismo, al pensamiento de la mitad de la humanidad, como si en realidad no les importara un ápice todo aquello que las mujeres tengamos que decir.
De todos es conocida la leyenda de que J.K Rowling se puso precisamente las iníciales de su nombre para no ser reconocida como mujer y que eso no influyera en la publicación de sus libros. Es sobradamente conocido el hecho de que hay mujeres cuyos libros no nos han llegado, están olvidados en la historia sin tener la repercusión necesaria para recuperarlos o para actualizarlos. Hay mujeres que escriben actualmente y se enfrentan a los mismos problemas que ya se enfrentaron nuestras abuelas, nuestras escritoras predecesoras cuyas novelas no llegaron a publicarse o lo hicieron bajo pseudónimo, mujeres cuyas palabras nunca se han podido traducir a otros idiomas pese a lo necesario que sería leerlas… hay infinidad de casos, de escritoras y de libros…
Con esta premisa nació hace unos meses la editorial Ménades.
Ménades no es simplemente una editorial; “Ménades es una responsabilidad y un compromiso con la literatura escrita por mujeres”, nos dice una de sus fundadoras, y es que para este grupo formado por personas de amplia carrera en el mundo de la literatura, el periodismo, la ilustración y las nuevas tecnologías como son Gema Nieto, Javier Baonza, María Sanchéz, Nahiara Burgos, Sandra Delgado y la Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras, esto es más que un proyecto editorial, es una misión de vida. “Creemos en lo que hacemos y, sobre todo, pensamos que este es un proyecto imprescindible que viene a cubrir un gran hueco existente en el mundo literario de las últimas décadas”.

La editorial, que se financia a través de Verkami, se nos presenta con tres grandes proyectos; recuperar las voces olvidadas, dar oportunidades a las nuevas autoras y fomentar el debate público. Tres vertientes distintas e imprescindibles para actuar desde el feminismo.
Las portadas de sus libros ya proyectados nos hablan por sí mismas de la calidad del producto encuadernado, de la edición bien cuidada e ilustrada, con nombres de autoras que nunca han editado en España y que ellas han logrado traducir, así como reediciones de libros que quedarían en el olvido de nuevo si ellas no hubieran adquirido sus derechos para lanzarlos de nuevo, como es el caso de Flora Tristán y su libro La emancipación de la mujer, O Caballero Jack. Los diarios de Anne Lister, de Anne Lister, base de una serie sobre la vida de la autora que la BBC estrenará en marzo del 2019.
Lo cierto es que un proyecto así de importante y de necesario cuesta dinero aparte de un gran esfuerzo y es por esto que desde aquí hacemos un llamamiento a la colaboración. Muchas veces nos quejamos de la falta de oportunidades, de la necesidad de seguir siendo pedagógicas en el momento de explicar y vivir el feminismo, hablamos de sororidad… bueno, pues este proyecto creo que aúna esas tres premisas y nos permite colaborar en un propósito único, tan reivindicativo como necesario.
Os dejamos el enlace a su web de Verkami y deseamos para las Ménades muchos bailes locos y mucha prosperidad en sus proyectos… la ilusión y el esfuerzo están ya asegurados.
https://www.verkami.com/locale/es/projects/22422-menades-editorial-publiquemos-a-mujeres

nina peña - verkami - editorial menades - libros

Títulos proyectados para febrero:
• El duende del jardín y otros cuentos de Willa Cather
• Pájaro Rojo habla de Zitkala Sa
• La emancipación de la mujer de Flora Tristán
• Las razones de Jo de Isabel Franc
• La escalera mágica de Pilar González Serrano
• Las heteras en la Antigua Grecia de Catalina Aparicio Villegas
• Helena y Penélope, dos ejemplos contrapuestos de Daniel Tubau
Títulos proyectados para marzo:
• Diarios de Ioanna Tsatsos
• Caballero Jack. Los diarios de Anne Lister (1791-1840) de Anne Lister
• Grietas de Inés Herrero
• El unicornio y el delirio de Anguelikí Korré
• Célanire decapitada de Maryse Condé
• El contrato sexual de Carole Paterman
• Disidencia en el cuerpo de VV.AA.

Vanesa Paredes nos presenta su nuevo libro, Gabriel.

vanesa paredes - nina peña - gabriel

 Hoy os traigo un tipo de novela poco habitual en mi blog, la novela juvenil, y quizá es más importante de lo que muchos creemos, puesto que es a esas edades cuando la costumbre de leer puede comenzar a transformarse en un hábito y quedarse para siempre en la vida de las personas que, llegados a la edad adulta, van a ser grandes lectores. 

Y es que este libro es diferente. Al igual que su autora, Vanesa Paredes, una mujer que está segura de que el entretenimiento de un buen libro no está reñido con las lecciones vitales y que de todo, se puede sacar una buena lección para la vida.

Vanesa estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid el año 2004, y desde entonces se ha dedicado a la redacción periodística en medios de comunicación como TVE y Antena 3 Televisión, a la creación de contenido para páginas web y a la escritura creativa de poesía y de novela de ficción.

Varios de sus poemas de la Serie “Poemas desgarrados” hablan del dolor humano desde lo más profundo, y han sido publicados en 2018 en las Antologías poéticas “Versos desde el corazón” y “Tragedias poéticas”.

“Gabriel” es la primera parte del proyecto “Inger” (trilogía de narrativa fantástica ambientada en Rumanía) que publica ahora en noviembre en formato papel y digital, con la Editorial Acen. La Segunda Parte de la trilogía “El tipo del abrigo gris” se encuentra en proceso de elaboración.

vanesa paredes - nina peña - gabriel

 

“Los escritores pensamos la vida. Nuestros relatos no son más que los daños colaterales de nuestra existencia. Escribir ha sido la locura más bella que haré jamás”.

                 – Vanesa Paredes

 

 

 

-En unos días sale a la venta tu primer libro, cuéntame cómo te sientes.
Enormemente agradecida a toda la gente que ha trabajado para hacerlo posible. Amigos, familiares, escritores y, por supuesto, a la Editorial Acen, que ha confiado en mí y ha hecho que Gabriel vea la luz siendo su mejor versión.

– La literatura juvenil e infantil parece que sea la hermana pequeña de las grandes novelas, sin embargo, todo lo que leemos a cierta edad nos va a marcar como futuros lectores. ¿Cómo crees que deben ser los libros juveniles para crear a esos lectores del mañana? ¿Qué requisitos ha de tener un buen libro juvenil?
Todo buen libro debe dejar una huella positiva en el lector, a veces en forma de enseñanza, a veces de reflexión o simplemente de inspiración para vivir mejor; de cualquier modo, siempre debe servir para alimentar las ganas de seguir leyendo. Un libro que esté bien escrito y sea capaz de transmitir una historia, debería cumplir, al menos, una de ellas.

-¿Cómo y por qué te decidiste a escribir este tipo de literatura?
La idea de poder transmitir una historia bella que enganche al lector siempre ha sido demasiado atractiva para desecharla. Se puede escribir sobre muchas cosas, de hecho, escribo poemas muy a menudo sobre el sufrimiento humano y los sentimientos que conlleva, porque lo necesito casi tanto como respirar. Soy de la opinión que escritor se nace, no se hace. También creo que una buena novela tiene que provocar ganas de seguir leyendo, pues es lo que me pasa a mí cuando algo me gusta, busco cualquier momento para poder avanzar en la historia.


– Habitualmente, ¿Cuáles son tus lecturas y tus autores favoritos?
Nunca le digo que no a una novela por su género, pues creo que con la literatura no tiene sentido descartar una lectura antes de empezar a conocerla; lo que sí es cierto es que me gustan los relatos que tienen algo de intriga y también los que saben transmitir sensaciones y sentimientos humanos con los que puedas identificarte como lector. Los dos autores que más han marcado mi vida han sido Víctor Hugo y George Orwell: las reflexiones profundas sobre la condición humana siempre han despertado gran interés en mí; pero si tengo que hablar de mi autor favorito por excelencia, como supondrás algo nada sencillo, me quedo con Miguel Hernández.


– ¿Qué autores te marcaron más de niña? Cuéntame alguna anécdota de infancia, porfa.
Como casi todos los niños de mi época, comencé a acercarme a la literatura con las lecturas escolares de los clásicos. El Lazarillo de Tormes, que suele resultar tedioso y difícil para la mayoría de los adolescentes, captó mi atención de un modo muy poderoso. Me resultó muy interesante y divertido, sobre todo la parte donde se toman las uvas o como yo la recuerdo “Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad”. Desde entonces, empecé a ver la literatura con unos ojos muy distintos, con los de una aprendiz ante la mayor maestra de vida que conoceré jamás.

– Dicen que los niños y la gente joven son lectores muy críticos, más de lo que en un principio parece ¿es así? ¿Por qué?
Creer que los niños o la gente joven son menos inteligentes que los adultos es un mito demasiado extendido en la sociedad. La edad del lector no tiene absolutamente nada que ver con su capacidad crítica, ni frente a la vida, ni frente a la lectura. Hay muchos niños y jóvenes de los que podemos aprender muchísimo y aunque tengan menos años, eso no significa que no sepan lo que les gusta y, mucho menos, que no sean capaces de diferenciar entre un buen y un mal libro.

– ¿Qué estás escribiendo actualmente?
El tipo del abrigo gris, la segunda parte de mi trilogía Inger, además de los poemas que necesito ir deslastrando.

– Cuéntanos algo de tu libro. ¿Por qué los padres se lo deberían regalar a sus hijos?
Mi libro nació con el único deseo de entretener e invitar a la lectura a la gente. Lo que sí es cierto, es que, a pesar de ser una novela romántica con elementos fantásticos, tiene mucha parte de mí; cuestión de la que me he dado cuenta cinco años después de escribirla al tener que revisarla para la editorial (la escribí en el año 2013, a pesar de que se ha publicado en noviembre en 2018). Habla por ejemplo de cómo una chica puede convertirse también, si es necesario, en una heroína capaz de rescatar a un varón –la idea trasnochada de la princesa que necesita ser rescatada por un príncipe ya no va con las mujeres de hoy en día, cosa de la que me alegro muchísimo– de cómo el amor te convierte en mejor persona; de la lealtad hacia los demás; del miedo ante la idea de la muerte, de cómo todo lo que hacemos tiene siempre sus consecuencias y de otros muchos temas humanos importantes. Sobre todo, habla de las consecuencias que conlleva tomar decisiones sin pensar cuando eres joven: como tomar alcohol y después ponerte al volante, o creer que morir por amor es una idea atractivamente romántica, pues en realidad es totalmente absurda, y no supone ninguna solución a nada; en ambos casos, lo único que se consigue es provocar un enorme sufrimiento a las personas que se quedan y que te querían.

 

Podéis adquirir el libro en la web de ACEN que os dejo aquí o en vuestras librerías favoritas.

https://aceneditorial.es/autor/vanesa-paredes/

vanesa paredes - nina peña - gabriel

Elena Medel en cinco poemas

elena medel - nina peña - poemas - poesía

 

Elena Medel es una joven escritora española de origen cordobés, nacida en el año 1985. Su primer acercamiento a la literatura lo tuvo a través de la narrativa, género que comenzó a cultivar desde pequeña. Más tarde, aunque con tan sólo 11 años, conocer la obra de Federico García Lorca la inspiró a escribir poesía, y así comenzó a transitar un exitoso camino, que la llevó a ganar el premio Andalucía Joven cinco años más tarde. Actualmente trabaja como redactora en El País de Madrid y colabora en otras publicaciones, tanto en papel como digitales, en el área de crítica literaria. También ejerce la coordinación de las actividades realizadas en La Bella Varsovia, un colectivo cultural cordobés que promueve a jóvenes creadores y que se difunde a través de Internet.
El hilo conductor de todas sus historias y sus poemas es el miedo al cambio, a que se termine aquello que resulta familiar para dar lugar a la destrucción, a la ruina. Algunas de sus obras publicadas son “Mi primer bikini”, “Vacaciones” y “Soplo en el corazón”. Entre sus poemas, que han sido traducidos a más de cinco idiomas, encontramos “Bellum jeans”, “Tu dejaste inhabitada”, “Irène Némirovsky”. Es también de su autoría el relato titulado “Matar en Barcelona”.

Fuente: Poemas del alma
Candy

Rota sobre el arcoiris,
descubro que la lluvia
es mi única coraza.
De noche se me forman
piscinas en el hombro,
mientras cuento mis pecas.

De mañana, imagino
que buceo en ellas:
que mi nuez es esponja,
que escribo mis poemas
con la ruina de nadie.
En el fondo de todo
-cuyo cielo es trapecio-
mi cuello de botella
se empequeñece y ríe,
con un mensaje dentro:
salir jamás de aquí,
hormiga a pata coja.

O tumbada en añil:
mi barbilla es cruel
y araña el imperdible
que sujeta mis botas,
o me arranco de cuajo
el punzón que me aferra
al balcón, y me asomo.
He estado ahí abajo.
Golpeo el techo y llueve.
Diluvia mi cabello:
la lluvia es mi defensa;
éste, mi himno acuático.

He estado ahí abajo.
Abajo, más profunda.
Donde puedo estar sola.
Incluso más abajo,
incrustada en el fondo
del agua o de la tierra.
Trenzas destartaladas:
soy muñeca de sucio
trapo, pisoteada,
rota sobre el arcoiris.

 

 

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre…
Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.
Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las
paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del
colegio, por el pasillo de la casa más antigua. Para
recordar mi origen cada vez que yo viva.
En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de
cristal, aunque ella duerma lejos:
sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie
su nombre escrito.
Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme
amorosamente con su parábola descalza;
vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos
tiritando de suerte,
y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de
bienvenida a un hogar diferente.
Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que
me ciño como hija primogénita de Dinamarca.
Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo
retozan de acrílico las palmas de mis manos, sangrará
mi lengua a disposici6n de mis muertos.
Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien
quiera escucharlo, y escribiré que bendigo este medio
corazón en huelga mío, pues no olvido:
nací para llorar la muerte de otros.

 

Tú dejaste inhabitada

Tú dejaste inhabitada la isla que me flota entre los muslos:
hoy mi
propio
mástil
carnívoro me destroza por dentro. Ha comenzado el banquete
se retuerce
órbita azul
y en llamas
descubro famélicos los astros. Sé que soy el centro del mundo
y mi diadema besa el suelo, mientras yo imagino que mi útero estalla,
que las paredes de mi entraña se envuelven con pequeñas gelatinas
qué desgracia mía o regocijo tuyo me abocan a esta urgencia
tan convulsa
de palabras estándar.

 

Madurar

Madurar era esto:
no caer al suelo, chocar contra el suelo, contemplar el pudrirse de la piel
igual que un fruto antiguo.
Colchón justo para los dos; años que chocan la lengua contra los dientes una y otra vez que se tambalean en la boca
años
del sentido incorrecto.
Con tres hilos de cabeza he tejido mi tiempo:
piensa en vosotros a mi edad, piensa en tres hilos de cabeza, qué te falta, qué te queda;
piensa en tres hilos.

Quizá eso, madurar:
quizá Ulises boca abajo, quizá la orilla boca arriba,
eso que queréis me esperará diez años. Pensad en diez caídas; pensad en
diez hilos de cabeza. ¿Aquello? ¿La madurez? ¿Márchate, olor a lavavajillas, déjame con mi sueño?
¿O quizá en la boca uvas para el postre del color
de la rodilla que cae al suelo,
de la rodilla que choca contra el suelo? Me tambaleo. Y era yo el zumo en la garganta, y era yo el frío, era yo
las uñas y el estómago, quién era yo en mis años
con tres, en mi tiempo con diez hilos de cabeza. Hasta mi habitación
por la escalera de incendios un hombre
y su sentido contrario. Diez hilos de cabeza, veinte hilos de su pecho atados a mi pecho,
juro que amé
los golpes de sus piernas.

Digo que
madurar era esto: que no pude negarme, digo que mis tres hilos de nada entre los dedos, y juré chocar y el suelo
lo juré. Pensé al suelo la caída
y el choque contra el suelo. Pensé el aliento pensé dije
tres hilos de cabeza: tambaleo.
Pensé en mi edad y pensé en vosotros y pensé
que nadie me avisó de madurar así, junto a la vida y el frío en el cajón
de la fruta que se pudre.

 

Pelecanus
Una mujer entra en mi casa. Camina con pesadez, formando tras de sí un camino de arena, vestíbulo de baldosas amarillas. Se sienta frente a mi escritorio. El contacto con el respaldo de la silla transforma a la mujer en una catarata: de sus brazos, de sus piernas, mana el agua con olor a estancado, quién sabe si venida de la orilla del mar. Mi espía: uñas como lunas menguantes, quiero saber qué estás buscando en mí. Durante un rato observo sus rasgos conocidos, juego a trasladarlos a mí misma, me fijo en su vestido blanco manchado de rojo a la altura del pecho. Golpe. Sé lo que buscas en mí. Y ella responde: soy el pelícano, te beberás mi sangre, te comerás mi carne cuando no tengas nada.