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El cuento de la criada; curiosidades en las que tal vez no has caído.

 

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Lleva ya más de un año siendo la serie de la que todos hablan y que todos ven. Aclamada por critica y público El cuento de la criada se ha convertido en un icono de la lucha feminista y el libro, publicado en los años 80, es ya un Best Seller.

Aquí te explico detalles, curiosidades y cositas en las que tal vez no has caído.

  1. La serie ha ganado ocho premios Emmy, dos Globos de Oro, fue nominada a un BAFTA Award y logró poner de acuerdo a público y critica nombrándola Mejor Serie del año 2017. Su segunda parte, estrenada este mismo año, lleva camino de hacer casi lo mismo.
  2. La directora de la serie, Reed Morano, se ha convertido en la 1ª mujer en ganar un Emmy como mejor dirección en veintidós años de historia.
  3. Durante el rodaje las criadas no veían nada debido al tocado característico que llevaban. Se tenían que guiar por la voz de sus compañeros de rodaje para poder orientarse en el set.
  4. La ambientación esta rodada en distintos tonos de azul y verde para aportar  sensación de frialdad a la fotografía y que el espectador pueda introducirse  en un ambiente opresor y lúgubre como es Gilead.
  5. La escritora, Margaret Atwood realizó un cameo en el episodio piloto. Esla mujer que abofetea a June cuando esta se niega a culpar a un personaje de haber sido violada. (Sí, has leído bien).nina peña- el cuento de la criada- serie - mujeres
  6. Margaret Atwood se inspiró para el libro en la América puritana del s.XVII, en la Rumanía de Ceaucescu donde el parto era obligatorio y en el retroceso del movimiento feminista en los años 80, momento en que fue publicado el libro.
  7. Su titulo original era Offred. La autora cambió el titulo del libro en honor a Los cuentos de Canterbury  y en homenaje a los cuentos de hadas.
  8. Atwood no considera que su novela sea una distopia o un libro de ficción: todo lo que ha escrito estaba sucediendo o sigue sucediendo ya de una forma u otra.
  9. El cuento de la criada se ha traducido a más de cuarenta idiomas.
  10. Todas las abusivas leyes por las que se rige Gilead existen de verdad (y por desgracia) en diversos países del mundo.
  11. Los pensamientos en voz alta de Deffred, tanto en el libro como en la serie son reflexiones que obligan al espectador y al lector a plantearse teas sociales o filosóficos. Por ejemplo, en el primer capitulo Deffred dice “Estaba dormida. Así sucedió todo” y eso nos hace pensar en el retroceso que sufrió el feminismo en los años 80, (tal vez 70 y principios delos 90 también) momento en que fue publicado el libro.
  12. La imagen de las criadas se ha convertido en un icono de la lucha feminista en USA, donde se pudieron ver mujeres desfilando vestidas de esa forma en la memorable Women March de 2017 en Washington.nina peña- el cuento de la criada- serie - mujeres
  13. Para convencernos de que hasta lo más inverosímil se puede hacer realidad, la escena de la serie donde hay una manifestación de mujeres contra el poder  patriarcal de Gilead fue rodada años antes de que Trump fuera elegido presidente y de la  March en los mismos escenarios. Yo ahí lo dejo… pero empieza a acojonar.
  14. En el libro, al contrario que en la serie, no se desvela el nombre verdadero de Deffred. June es uno de los personajes que menciona Atwood en la narración.
  15. En el libro Serena Joy y el comandante son bastante más mayores que la protagonista, pero en la serie creyeron oportuno cambiarles la edad para que aumentara la sensación de rivalidad y competencia éntrelas dos mujeres.
  16. Los nombres de las criadas, a las que se despoja de su verdadera identidad, indican su pertenencia y sumisión al comandante. Deffred/ Offred.
  17. Margaret Atwood es canadiense, pero prefirió ambientar su libro en USA porque su países mucho más tranquilo y menos conservador y es el lugar al que los estadounidenses huyen cuando las cosas se les ponen feas. Era una forma de marcar el exilio y la resistencia de algunos personajes.
  18. Los trajes que llevan en la serie y en el libro las criadas, de rojo, son un homenaje a María Magdalena y al rojo de la sangre menstrual.
  19. Al contrario, los azules que llevan las esposas son un homenaje a la virgen que suele aparecer de azul en muchas obras artísticas y que es considerado por la iglesia símbolo de virginidad y pureza.
  20. Los pasajes de la biblia en la que se basa la nueva sociedad fundamentalista de Gilead son reales y sus frases las puedes encontrar en los libros más antiguos como el Éxodo o el Génesis, de hecho la frase que sirve para esclavizar a las criadas en Gilead y comenzar esta distopía esta en el Genesis 30: 3-5 «Ahí tienes a mi sierva Bala; entra a ella, que para sobre mis rodillas y tenga yo prole por ella». Diole, pues, su sierva por mujer, y Jacob entró a ella. Concibió Bala, y parió a Jacob un hijo.

 

 

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Perspectiva de género.

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Estos días, a raíz de los juicios y de los casos que abarrotan los juzgados así como por las sentencias polémicas en las que las mujeres nos sentimos poco menos que ninguneadas o discriminadas por la ley, hemos oído cientos de veces este concepto, aunque no siempre sabemos interpretarlo.

La perspectiva de género es un mecanismo  de análisis mediante el cual se trata de explicar la desigualdad y la inequidad entre hombres y mujeres.

Consiste en un enfoque de las situaciones teniendo en cuenta la diversidad de los modos en que se representan las relaciones de género en la sociedad entendiendo la identidad de género de unos y otros.

Para Marcela Lagarde: “Esta perspectiva reconoce la diversidad de géneros y la existencia de las mujeres y los hombres, como un principio esencial en la construcción de una humanidad diversa y democrática. La perspectiva de género permite analizar y comprender las características que definen a las mujeres y a los hombres de manera específica, así como sus semejanzas y diferencias. Esta perspectiva analiza las posibilidades vitales de las mujeres y los hombres; el sentido de sus vidas, sus expectativas y oportunidades, las complejas y diversas relaciones sociales que se dan entre ambos géneros, así como los conflictos institucionales y cotidianos que deben enfrentar y las maneras en que lo hacen.”

Según Juana Camargo la perspectiva de género “establece una teoría que trata de explicar las características, relaciones y comportamientos sociales de hombres y mujeres en la sociedad, su origen y su evolución, destacando la existencia real del género femenino y masculino sin dominio de uno sobre el otro, sin jerarquías y sin desigualdad.”

De esta forma, la perspectiva de género es una herramienta que nos permite identificar y tener en cuenta la experiencia femenina y masculina con el fin de resaltar y erradicar las desigualdades de poder que hay entre ambos géneros.
Por otro lado, cabe señalar que la incorporación de una perspectiva de género no es un proceso que comience y termine con las mujeres, puesto que también implica eliminar todo trato discriminatorio hacia cualquier otro grupo vulnerable, como pudiesen ser homosexuales, personas transgénero, etcétera.

Según Aciprensa “La perspectiva de género emerge como una categoría de análisis de la realidad social y política a fines del Siglo XX y comienzos del Siglo XXI. De contornos difusos y ambiguos, podemos decir que, centralmente, supone una antropología que considera que lo femenino y lo masculino son dimensiones de origen cultural en el ser humano, quitando toda relevancia al dato biológico. De esta forma, la perspectiva de género sería una clave de interpretación de la sociedad que pretende discernir y denunciar los condicionamientos culturales que oprimen a la mujer y a su vez, que promueve iniciativas para liberar a la mujer de esos condicionamientos”.

A raíz del los juicios con valor mediático que estamos viendo estos meses podemos preguntarnos como aplicar la perspectiva de género en estos casos, sangrantes, en los que la victima parece salir perdiendo siempre y donde las sentencias son totalmente injustas pese a que se haya aplicado el código penal. Porqué un juez o una jueza llega a poner a violadores en la calle o a re-victimizar a la víctima en la sala.

Para Marta Lamas la mujer se ha enfrentado históricamente a una situación de desigualdad, discriminación y falta de oportunidades sumamente marcadas, acontecimientos que han tenido como resultado la lucha por la reivindicación femenina, que en consecuencia no sólo ha tenido el tardío reconocimiento de nuestros derechos, sino que también ha logrado garantizar el cumplimiento y la protección de los mismos.

Según  la Magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Gloria Poyatos: Los jueces y juezas nacemos, nos educamos y opositamos en la misma sociedad prejuiciosa que el resto de las profesiones, pero con mayor responsabilidad porque nuestras resoluciones tienen un gran impacto en la vida de las personas.
No somos inmunes a la estereotipia y por ello no debe extrañar que los prejuicios penetren transversalmente en nuestras resoluciones dando lugar a decisiones basadas en creencias preconcebidas sobre el comportamiento “apropiado” de la mujer en cada contexto. Franquear desde la justicia estos mitos no es fácil, exige formación y capacitación para juzgar con perspectiva de género, como metodología de impartición de justicia conforme al principio pro persona. Los prejuicios predisponen a quien juzga y comprometen la imparcialidad que debe regir la actividad jurisdiccional, sobre todo, en casos de sobrecarga judicial, que facilita el camino simple y acrítico, de dar por validos los “mandatos” sociales derivados de la estereotipación. Por ello desde el Derecho Internacional se ha venido construyendo una jurisprudencia de género, en respuesta a la constatada inutilidad de las herramientas tradicionales para lograr una igualdad real y no simulada.

En el principio de igualdad no cabe mantenerse neutral porque en el momento de juzgar se parte de una posición habitualmente de desigualdad lo que perpetúa  la asimetría y la repetición de estereotipos.

 

Consulta en:

http://nomasvg.com/justicia-con-perspectiva-de-genero/

http://contrapeso.info/2013/que-es-perspectiva-de-genero/

https://gradoceroprensa.wordpress.com/2016/06/02/juzgar-con-perspectiva-de-genero/

 

Lo bueno de escribir.

 

nina peña - escribir - narrativa - mujeres

Hubo un tiempo en que creí que para escribir bastaba con una imaginación desbordante como la mía. En que el talento era el mayor bagaje y que las cosas irán saliendo, más que nada, por arte de magia.

Nadie me avisó de lo duro que puede ser esto de escribir. Nadie me avisó de correcciones, de documentación, de trabajos, de repasos ortotipográficos…

Lo bueno de escribir y que está por encima de “lo malo” es la forma en que uno crece a medida que escribe.

Creces como persona, como escritora, creces en sabiduría, en conocimientos, en humanidad.

Tener que plasmar ideas en un papel no te va a hacer mejor, pero defenderlas, dotarlas de realidad, de humanidad, lograr plasmar sentimientos y pensamientos en negro sobre blanco, es un ejercicio de introspección y de superación constante que difícilmente puedes realizar en el día a día, en la vorágine de vivir que todos llevamos a cuestas y en la que nos movemos.

Volver a estudiar, volver a las clases de literatura y ortografía, volver a la historia, a los análisis de textos y de ideas, darte una vuelta por tu propio pensamiento y salir reforzada o derrotada de él, recuperar la curiosidad, analizar qué es lo que quieres decir o contar y preguntarte por qué…

Lo bueno de escribir es que el mundo se abre ante las palabras que aún no están escritas y se rinde ante las ideas todavía no concebidas.

Lo bueno de escribir es que te hace mejor persona aunque tu mundo alrededor se hunda.

Tu mirada ya no será nunca la misma, ya nunca verá lo simple y lo fácil sino que verá aquello que está vedado, oculto ante la mayoría de ojos, aquel otro lado de las cosas… y si no es así cabe preguntarse qué escribes y por qué escribes.

 

Adelante.

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Cuando me vengo abajo, cuando la vida me da un golpe fuerte, cuando creo que las cosas no pueden ir más que a peor… suelo fijarme en todas aquellas personas que tengo tras de mí, aquellas para las que la vida puede ser una carga insoportable, para las que no hay paz sino treguas, aquellas que aún trabajan todavía más para conseguir la mitad, aquellas que sufren golpes serios e irreparables…

Luego pienso en todas mis metas, en mis hijos, en mi familia, en mis libros y en todos mis sueños que, aunque con mucho esfuerzo, sé que se irán cumpliendo porque no me rindo..
Y sé que no puedo quejarme, que no puedo pararme ni venirme abajo, que tengo que ser fuerte y tenaz, que el mañana está ahí al alcance de la mano, que habrán tiempos mejores y que todo esto solo sirve para hacerme mejor persona de lo que antes era.

Aprendo la lección, aprieto los dientes y tiro para adelante. Creo que llevo toda la vida luchando, por unas cosas u otras, así que.. sigo en la pelea del día a día, en la de superar no solo los obstáculos que la vida puede ponerme sino en superarme a mí misma. El mayor de todos los retos.

El feminismo como crítica social.

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Cartel conmemorativo de la primera convención por los derechos de la mujer en Seneca Falls, 1848. Aunque se ha avanzado mucho desde entonces en materia de igualdad, la sociedad sigue la misma estructura patriarcal que es lo que de verdad se debe cambiar para que los pilares que nos sustenten sean firmes en justicia y equitativos.

Que los sistemas democráticos en el mundo no son perfectos, es algo que todos, en mayor o menos medida, podemos afirmar, y si no lo son es porque alguien se está quedando al margen de ese sistema que hasta el momento parece ser el único que garantiza una mayor igualdad entre ciudadanos pero que al mismo tiempo, envía a unas minorías a medrar como pueden en la escala social que él mismo crea.

El feminismo se impone no solo como un movimiento de reclamo de los derechos de las mujeres ante la coyuntura actual.

Si en los siglos pasados, en las primeras olas feministas, se abogaba por los derechos de las mujeres, en el nuevo orden mundial, con el viraje a la derecha de la mayoría de políticas y la implantación de un neoliberalismo brutal por parte de los estados cuyo poder se va diluyendo en los consejos de administración de empresas privatizadas y multinacionales, el feminismo se convierte en  necesario como crítica a ese sistema.

El hecho de sacar los trapos sucios a la calle, de convertir en público lo que hace algunas décadas pertenecía al mundo personal e íntimo, nos hace ver no solo la discriminación disimulada hacia las mujeres disfrazada de libertad de elección, sino que nos convierte en las grandes perjudicadas al mantenernos, cómo no, en inferioridad de condiciones.

La crisis social y económica en la que llevamos años sumidos debería dejar paso a una sociedad transformada profundamente en sus bases, sin embargo, el binomio patriarcado-neoliberalismo, deja a un lado a todas las mujeres que volvemos a ser las grandes traicionadas, como en casi todos los movimientos históricos.

Cuando en medio de todo este desastre nacional e internacional las mujeres ocupan mayores porcentajes de paro, desocupación, marginación social y pobreza, se nos habla de libertad sexual cuando se refieren a la prostitución y algunos comienzan a darle vueltas al tema de la gestación subrogada (por decirlo fino) hasta el punto de que muchos utilizan la palabra feminismo y liberación femenina para poder justificar lo que no es sino un uso del cuerpo por parte o bien de los hombres o bien de empresas multinacionales en que la mujer es tratada como un producto de consumo, mercantilizando la maternidad al más puro estilo de la novela distópica de “Criadas y señoras”.

Se impone el feminismo como una crítica a ese sistema, en el que todos somos objetos de consumo o consumidores, en donde todo es factible de comprarse y venderse, en donde no importan más que los balances económicos de las grandes corporaciones y donde las injusticias son disfrazadas de libertades personales.

Se impone un viraje a lo femenino, a abandonar de una vez por todas esta carrera o competición que los hombres llevan manteniendo desde que salieron de las cavernas y en las que las mujeres no tenemos por qué participar de la forma en que ellos nos proponen desde el patriarcado, sino crear una nueva forma, más humana,  de entender el mundo.

Como diría Ana de Miguel, “sin conocer ni debatir la visión feminista del ser humano, no puede haber una transformación profunda capaz de cambiar el rumbo de esta crisis social.”

Patria y Matria.

nina peña - patria - matria

Hace unos días, en el trabajo, alguien me contaba un chiste.

El médico le dice al padre:

– Los niños le han salido un poco feos y algo tontos.

– Me da igual, los quiero pá trabajar.

Sí, no es que tenga gracia, la verdad, pero resume a la perfección mi pensamiento.

España es como ese padre, y hoy quizá lo es más que nunca.

Hoy, 1 de Octubre de 2017, pasará a la historia como el día que España se fracturó, se rompió, de dividió en las famosas dos Españas de Machado, en los hunos y los hotros de Unamuno, en la España profunda y negra, de la sinrazón y el autoritarismo, la España de Puerto Hurraco.

Hoy estamos viviendo historia, por si alguien no se ha dado cuenta todavía.

Y a mí no me sirve de consuelo saber que algún día la historia será quién juzgue a los actores políticos de todo este drama; pero a ellos debería aterrarles.

Aquí, hoy, con banderas distintas se ha salido a defender la Patria, o al menos esa es la excusa que ponen unos y otros. La patria.

Patria, que etimológicamente viene de la palabra padre y que una vez aplicada viene a significar la tierra del padre, la de los antepasados.

Ello implica una carga brutal de defensa de la tierra, de autoritarismo y leyes, de tradiciones que deben perpetuarse y también con ello, nos llegan sus figuraciones, las banderas, los himnos…nos llegan las nacionalidades, los conflictos, la defensa de unos códigos morales y culturales frente a los nuevos códigos mucho más globales.

Patria nos habla de poder; Pater, patriarcal. Patria.

Frente a ello, como el médico o el padre del chiste, incluso como la persona que lo cuenta, quién menos importa es la Matria.

Madre, matriz, útero. Un lugar cálido y acogedor, feminizado, donde lo importante no es la tierra en sí, sino los sentimientos.

Donde no importa el poder, si no el ser.

El lugar íntimo al que pertenece  cada uno y la forma en que a través de él nos creamos un espacio en el mundo. Un lugar feminizado, visto por los ojos de la madre tierra, que da, que acoge, que crea y hace crecer.

Los hombres y sus patrias llevan miles de años gobernando el mundo en unos conflictos de intereses y en unas luchas de poder que nos han llevado a las barbaries más grandes, a las guerras más cruentas, a la sin razón y el odio.

Hace unos días Manuela Carmena y Ada Colau, decían que había que feminizar la política.

Hoy se ha demostrado que sí, que hay que comenzar a poner sentimiento frente al poder.

Ese poder que creen poseer los ciudadanos que vitorean contra otros ciudadanos en las calles de toda España, y que no es más que el apego de un niño con ese padre que, “total, los quiere pá trabajar”.

No están defendiendo nada, ni un trozo de tela ni un himno ni una tierra en la que caernos muertos. Están defendiendo que los mismos de siempre tengan el poder que han tenido siempre.

Los patriotas y los nacionalistas que se enfundan en banderas no parecen entender que no es cuestión de unos y de otros, ni de los fascistas ni de los contrarios; aquí no se trata de defender una patria, se trata de defender una democracia, unos sentimientos, un hogar, una matria que nos acoja y nos haga sentir que estamos en casa.

España, es un lugar en el que a muchos nos cuesta pensarnos porque ejerce de padre autoritario, que dicta las leyes que él mismo se salta, que es inflexible cuando ha de tratarnos pero es laxo con sus propios defectos, es ese padre que te dice siempre que “cuando serás mayor comerás huevos”, recordándote una y otra vez que tú, no eres nadie.

A España le cuesta ser Matria. Le costó siempre.

Mientras en Europa se asentaban las democracias aquí teníamos dictaduras, mientras el mundo se abría a reformas, aquí existían contra-reformas, cuando el mundo luchaba por la libertad aquí vivíamos en pleno franquismo… la parte sensitiva, la parte acogedora y creadora apenas nos ha abrazado o nos ha acunado.

Esa Matria que piensa en sus hijos, que reclama sanidad, educación y trabajo digno, se acalla ante el autoritarismo en el que los Paters se envuelven y nos dictan los caminos justos que hemos de seguir, sin importarle en realidad más que su propio beneficio o su comodidad.

Y nosotros, un grupo muy nutrido de hijos, seguimos la corriente por apego a las ideas que nos han inculcado desde siempre.

La paradoja es que los que queremos vivir en una democracia real, tener un futuro digno, una pluralidad, los que queremos aceptarnos unos a otros tal como somos y no como quieren que seamos, resulta que somos antipatriotas porque no nos colgamos banderas, porque no queremos que nuestros hermanos se callen, porque respetamos el derecho a ser mayores e independizarse de la casa paterna, porque creemos que el concepto de Patria, en un mundo cada vez más global, debe sustituirse por Matria, y construir así un lugar común donde todos seamos iguales, donde todos seamos libres, donde imperen los sentimientos y no las lealtades o los poderes, donde los de arriba no sean más que los de abajo, donde poder sentirnos españoles sin sentir la vergüenza que ese padre autoritario que nos trata a ostias, nos hace sentir cada vez que no estamos de acuerdo con él ni con su forma de tratarnos.

¿Cómo no vamos a querer salir de la tutela de un padre que solo “nos quiere pá trabajar”?

Si el médico del chiste le hubiera preguntado a la madre, seguramente la madre habría contestado: “me da igual, los voy a querer igual sean como sean.”

 

 

 

 

 

 

 

A patadas con el diccionario.

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En estos días de turbulencias y palabras gruesas dichas por personas que hasta hace poco permanecían calladitas y expectantes, o que solo se indignaban con los resultados de partidos de fútbol o por las polémicas de Gran Hermano, de repente, el ultraje al diccionario y con ello los nuevos significados, nos sorprenden a más de uno.

A más de uno que tratamos de decir las cosas por su nombre y no caer en despoblado.

La palabra Sedición, Golpistas, Represión, Patria o Fascista nos han atacado con nocturnidad y alevosía, y en concreto la última que he leído esta misma mañana y que ya me ha indignado por completo: Represaliados.

Yo que, inocente de mí, llevo dos añitos documentando un libro y que trato de no usar el él todas esa palabras que pertenecen a un pasado que, por desgracia, nos sigue perteneciendo y que está más presente que nunca, no puedo evitar rasgarme las vestiduras ante el uso fraudulento que se está haciendo del diccionario, al que llevan a patadas desde hace tanto tiempo  que ya nos parece normal, (RAE, nunca os perdonaré lo de papichulo).

La gente se acusan unos a otros de fascista sin tener ni zorra idea de lo que es en realidad el fascismo, y así, de esa manera nos vemos a personas de derechas acusando de ser fascistas a los de izquierdas, como si los de izquierdas no tuviéramos bastante con nuestros propios monstruos para además cargar con los suyos.

Al bueno de Serrat se han atrevido a decirle fascista en la cara, a él, que se ha partido la misma, luchando por la democracia en la época en que esta no existía y te salía caro de verdad alzar la voz.

Se acusa de sedición a gente que hace exactamente lo mismo que otros hicieron en otras manifestaciones públicas en donde no pasó nada.  A ver; la sedición es un alzamiento colectivo y violento contra la autoridad y el orden público, por tanto los movimientos del 15 M en Madrid o las revueltas de los 80 con el “cojo manteca” rompiendo semáforos con la muleta, por ejemplo, donde a nadie se le ocurrió detener a nadie ni acusar a nadie de sedición, también estarían incluidos.

Se habla de golpistas y quienes lo dicen son muchos de aquellos que se asustaron de verdad allá por el 81 y hoy, que ya ni se acuerdan de aquel dolor repentino de barriga y creyendo que su causa es la justa,  vitorean a la Guardia Civil con gritos de “a por ellos” como si estuvieran en un partido de fútbol.

Se habla de defender la Patria, ahora, cuando estamos a expensas de cortes europeas que nos han obligado a hacer recortes en un “austericidio” que nos tiene sumidos en la miseria y que nos han hecho modificar la Constitución, sí esa que es sagrada, para poner los pagos de deuda por delante de todo. Me pregunto donde estaban todos estos patriotas cuando había que defender la sanidad y la educación patria.

Se habla de república en voz de la gente que es monárquica solo para recordarnos que allá por el 34 se decretó el estado de guerra por culpa (siempre buscando culpas no podemos negar que esto es un país católico) del Estatut y de Companys, aunque pasan de puntillas por el hecho de que en el 34 gobernaba la CEDA, tan de derechas que parecen ser los mismos de hoy, incluso con ilustres apellidos que se repiten y se repiten desde la dictadura de Primo de Rivera.

Y  que me faltaba por ver; un abogado publicitando sus servicios en Twitter para aquellos que tras el 1,O sean represaliados por la Generalitat. Y yo, gilipollas de mí, que estoy inmersa en un texto donde hablo de los maestros republicanos represaliados y depurados durante más de cuarenta años por el franquismo, me hago cruces con la facilidad y la impunidad con que la gente dice todo lo que dice.

Que sí, que hay libertad de expresión, que cada uno es muy libre de decir lo que le salga de las narices… PERO HABLEN CON PROPIEDAD, SEÑORES Y SEÑORAS.

La palabra, que sirve para comunicarse, para entendernos, para crear lazos de unión y puentes de entendimiento es la primera que debemos respetar, no se puede ir por ahí haciendo demagogia, nombrando situaciones que ni siquiera sabemos en qué consisten porque no las hemos vivido, juzgando sin saber.

Las cosas parecen no existir hasta que las nombramos, así que pongámosle el significado verdadero, no el que nosotros queramos, ni aquel que nos haga caer en el populismo barato, que saque lo peor de cada uno o nos granjee votos y lealtades.

Seriedad, por favor. Que la palabra es muy sagrada y si no tienen nada que decir, si no se les ocurren argumentos válidos para defender sus ideas, a unos y a otros, podrían estarse calladitos, que como ya hemos visto, están más guapos.