Archivo de la etiqueta: literatura

Tres novelas con nombre de mujer.

nina peña - mujer - novela - sombrero

La narrativa contemporánea se denomina al tipo de literatura que comprende un periodo de entre mediados del s. XIX hasta nuestros días. Son periodos sin duda cargados de importantes cambios sociales y de grandes acontecimientos históricos, comprendiendo desde la Revolución Industrial, las dos Guerras Mundiales, en España la Guerra Civil, la caída del comunismo, el auge del capitalismo…
La narrativa ha de reflejar necesariamente los cambios sociales, políticos y culturales acaecidos en tan gran periodo de tiempo convirtiéndose en una forma de resaltar las desigualdades sociales y poner en duda todo un sistema comúnmente aceptado hasta entonces. Se busca romper con los conceptos y modelos utilizados y mostrar una realidad objetiva.
La mujer, en esta etapa está representada en innumerables obras, pero en todas ellas desde la mirada del hombre, desde su posición social o su pensamiento, con lo que parece carecer de voz propia hasta llegar al siglo XX en que las mujeres comienzan a acceder a la publicación de sus propias obras. Si hay tres novelas con nombre de mujer en la historia de la literatura universal son, sin duda, Ana Karenina (1877), Madame Bovary (1856) y La regenta (1885). Para mí, personalmente, son obras cumbre de sus autores y de su pensamiento además de un claro reflejo de la sociedad de la época, y sin embargo, arrastran tras de sí el hecho de ser escritas por hombres en una momento en que el feminismo estaba todavía en pañales. Sus autores, nacidos entre 1821 y 1852 retratan a una mujer que no es dueña de su destino, que no tiene poder de decisión sobre su vida y que está sumergida de una forma u otra en lo que la sociedad espera de ella en distintas facetas de su existencia. Salvo Tolstoi, de clara ideología anarquista, tanto Flaubert como Clarín están a salvo de cualquier tipo de idea feminista entre otras cosas porque el feminismo como tal todavía no estaba asentado. La única obra que pudieron conocer fue la Vindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft, escrita en 1792.
Cabe resaltar que estos autores se mueven en un espacio tiempo literario formado por el realismo, naturalismo y romanticismo, algo que a priori parece difícil de combinar. Quizá por ello en sus obras hay una mezcla de realidad, pensamiento quimérico e imposible de sus protagonistas y al mismo tiempo la objetividad social más dura sin caer en ninguna contradicción porque si bien el realismo está considerado padre del naturalismo, ambas corrientes se dan de bofetadas con el romanticismo, caracterizado en estas obras por esa lucha que las protagonistas tienen al tratar de encontrar su libertad y el amor por encima de una realidad obtusa que las condena a ser infelices en pos de una conveniencia social o de un estatus al que pertenecen o al que quieren pertenecer.
Ana Karenina se nos muestra como una mujer de gran integridad moral, mártir de un tiempo y de un mundo injusto. Quizá Tolstoi la quiso describir como una heroína capaz de desafiar al mundo y de dar la vida por su pretensión de ser libres y de poder elegir a quien amar y quizá se puede hacer la lectura contraria y ver a Ana como una mujer infiel que necesita ser castigada por ello con el dolor de perder a su hijo, al que abandona, y de dar la vida como castigo supremo al pecado de dejarlo todo para poder vivir un amor a plenitud en brazos de un amante. Cualquier interpretación puede ser considerada correcta dependiendo de quien la lea y de su pensamiento. Lo que es obvio es que Karenina desafía a la moral y a la sociedad de una época defendiendo que el amor y la libertad está por encima de cualquier convencionalismo social impuesto.
Clarín, en La regenta, retrata la moral de una España católica y conservadora en la que la mujer está manipulada por la iglesia y por la sociedad, además con el mito del amor romántico y del conquistador que ve a la mujer como un trofeo a conseguir. Por otro lado, el rol de la madre de don Fermín, doña Paula, se muestra como la mujer codiciosa, la madre abnegada y estandarte de la moral católica femenina que usa como arma que le otorga poder; ese poder moral y religioso que era el único poder que una mujer podía ostentar sobre los demás, cumpliendo casi a rajatabla el concepto que años después postuló Simone de Beauvoir en su concepto de misticismo.
Clarín, pese a tener textos verdaderamente misóginos, cabe recordar que estuvo en una relación, polémica en su momento, con Pardo Bazán que quizá le pudo abrir esas compuertas mentales. En La regenta plantea determinismos biológicos, como la maternidad frustrada de Ana Ozores, para justificar su caída en desgracia y ese comportamiento adúltero, convirtiendo lo que en realidad son conflictos sociales y personales de la protagonista en una suerte de enfermedad mental.
En Madame Bovary, una lectura rápida nos puede mostrar a una mujer egoísta, llena de imaginaciones pueriles sobre el amor, capaz de manipular y utilizar a su marido para lograr sus fines, una especie de “Antoñita, la fantástica” a la francesa.
Emma Bovary acumula amantes y deudas. Se casa por interés con un hombre fácil de manejar, inocente hasta el punto de ser estúpido y que, sin embargo, pese a su inutilidad, es el valedor moral de la novela. Emma desprecia el sistema que le impide vivir a su manera sin darse cuenta de que es ese mismo sistema el que le ha puesto en su mente tanto las barreras que ella pretende saltar como las ideas que sueña con cumplir.
La libertad sexual, la lucha por pertenecer a las clases sociales altas que ya estaban desarrolladas en aquel momento, el consumo masivo, la abundancia económica y la multitud de libros románticos que lee y que le crean una visión distorsionada de sí misma, es, con pocas diferencias tecnológica, lo mismo a lo que muchas mujeres se enfrentan en el s.XXI aunque esta obra fuera escrita en 1856.
Quizá porque la sociedad se sigue enfrentando a problemas muy similares y porque la situación de la mujer, aunque mucho más mejorada y ampliada en derechos, sigue siendo desigual en cuanto a avances sociales de fondo, estas obras siguen teniendo vigencia hoy en día. Quizá sean clásicos de la literatura porque su filosofía más profunda sigue siendo actual aunque haya cambiado la coyuntura social de la época.

Alejandra Pizarnik. Acercamiento a su poesía.

alejandra pizarnik - nina peña - poesía - poetas

Alejandra Pizarnik fue una poetisa argentina con ascendencia rusa nacida en Buenos Aires el 29 de abril de 1936. Los orígenes de sus padres marcaron su vida desde el principio; su apellido original, Pizharnik, se perdió como tantos otros al entrar en su nuevo país, al cual llegaron sin hablar una palabra de castellano. Desde pequeña, la muerte la tocó de cerca y más tarde sería protagonista de sus obras, junto con el inconsciente; casi todos los familiares que permanecieron en su tierra natal fallecieron en manos del fascismo y el estalinismo. Como si el exilio de sus padres y la tragedia que la rodeaba no hubieran sido suficientes cargas para su tierna edad, su autoestima se vio minada por su fuerte acento al hablar, tartamudez y problemas de peso, entre otras cuestiones que probablemente ella sola conocía.
En su juventud cursó algunas materias de la carrera de Letras y también estudió pintura. Dados sus reincidentes cuadros de depresión, comenzó a hacer terapia, donde descubrió que padecía de Trastorno Límite de la Personalidad, lo cual vuelve más admirable su dedicación a la escritura y puede apreciarse en obras como “La jaula”.
Su primer libro, “La Tierra Más Ajena”, fue publicado en 1955 con el apoyo económico de su padre. Antes de quitarse la vida el 25 de septiembre de 1972, escribió cerca de 10 poemarios y comenzó a abordar la prosa.

Poemas del alma- https://www.poemas-del-alma.com/alejandra-pizarnik.htm

 

alejandra pizarnik - nina peña - poemas - poetas

UN BOLETO OBJETIVO

1
entre los soplos de tantas arterias

hurgo agazapada en los bolsillos de mi

campera

tratando de hallar algo que haga flotar mi destripada

aurora

2

miro rostros busco rostros

hallo rostros

la imagen de su igualdad enfría la estética

desde la ventanilla

tranviaria

mi asiento es la cima del mundo

3

vuelan uñas brazos anillos peces

vienen sonidos azules rojos verdes

desfile que hierve en tremendos

borbotones

mas nada altera insinuante la seguridad

en mi asiento

 

YO SOY…

mis alas? dos pétalos podridos

mi razón? copitas de vino agrio

mi vida? vacío bien pensado

mi cuerpo? un tajo en la silla mi vaivén?

un gong infantil mi rostro?

un cero disimulado mis ojos?

ah! trozos de infinito.

 

 

ARTES INVISIBLES

Tú que cantas todas mis muertes. Tú que cantas lo que no confías al sueño del tiempo, descríbeme la casa del vacío háblame de esas palabras vestidas de féretros que habitan mi inocencia.

Con todas mis muertes yo me entrego a mi muerte, con puñados de infancia, con deseos ebrios que no anduvieron bajo el sol, y no hay una palabra madrugadora que le dé la razón a la muerte, y no hay un dios donde morir sin muecas.

 

LA CARENCIA

Yo no sé de pájaros, no conozco la historia del fuego.

Pero creo que mi soledad debería tener alas.

 

EL DESPERTAR

A León Ostrov

Señor La jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte y sonríe detrás del viento a mis delirios

Que haré con el miedo. Que haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa ni las estaciones quemasen palomas en mis ideas Mis manos se han desnudado y se han ido donde la muerte enseña a vivir a los muertos

Señor El aire me castiga el ser Detrás del aire hay monstruos que beben de mi sangre

Es el desastre Es la hora del vacío no vacío Es el instante de poner cerrojo a los labios oír a los condenados gritar contemplar a cada uno de mis nombres ahorcados en la nada

Señor tengo veinte años

También mis ojos tienen veinte años y sin embargo no dicen nada

Señor He consumado mi vida en un instante La última inocencia estalló Ahora es nunca o jamás o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo y desaparezco para reaparecer en el mar donde un gran barco esperaría con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas y hago con ellas una escala para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final Todo continuará igual Las sonrisas gastadas El interés interesado Las preguntas de piedra en piedra Las gesticulaciones que remedan amor Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo porque aún no les enseñaron que ya es demasiado tarde

Señor Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana Las flores morían en mis manos

porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol cuando era niña es decir ayer es decir hace siglos

Señor

La jaula se ha vuelto pájaro Qué haré con el miedo

Editorial Ménades; en femenino y plural

nina peña - verkami - editorial menades - libros

Es más que sabido que a las mujeres, pese a ser más lectoras que los hombres, nos cuesta mucho más publicar. Y también, por qué no decirlo, nos cuesta mucho más todavía que nuestra literatura sea considerada de calidad. Es una especie de realidad paralela en la que viven muchos que, por más que lean, parece que siguen sin dar oportunidades a la literatura femenina o lo que es lo mismo, al pensamiento de la mitad de la humanidad, como si en realidad no les importara un ápice todo aquello que las mujeres tengamos que decir.
De todos es conocida la leyenda de que J.K Rowling se puso precisamente las iníciales de su nombre para no ser reconocida como mujer y que eso no influyera en la publicación de sus libros. Es sobradamente conocido el hecho de que hay mujeres cuyos libros no nos han llegado, están olvidados en la historia sin tener la repercusión necesaria para recuperarlos o para actualizarlos. Hay mujeres que escriben actualmente y se enfrentan a los mismos problemas que ya se enfrentaron nuestras abuelas, nuestras escritoras predecesoras cuyas novelas no llegaron a publicarse o lo hicieron bajo pseudónimo, mujeres cuyas palabras nunca se han podido traducir a otros idiomas pese a lo necesario que sería leerlas… hay infinidad de casos, de escritoras y de libros…
Con esta premisa nació hace unos meses la editorial Ménades.
Ménades no es simplemente una editorial; “Ménades es una responsabilidad y un compromiso con la literatura escrita por mujeres”, nos dice una de sus fundadoras, y es que para este grupo formado por personas de amplia carrera en el mundo de la literatura, el periodismo, la ilustración y las nuevas tecnologías como son Gema Nieto, Javier Baonza, María Sanchéz, Nahiara Burgos, Sandra Delgado y la Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras, esto es más que un proyecto editorial, es una misión de vida. “Creemos en lo que hacemos y, sobre todo, pensamos que este es un proyecto imprescindible que viene a cubrir un gran hueco existente en el mundo literario de las últimas décadas”.

La editorial, que se financia a través de Verkami, se nos presenta con tres grandes proyectos; recuperar las voces olvidadas, dar oportunidades a las nuevas autoras y fomentar el debate público. Tres vertientes distintas e imprescindibles para actuar desde el feminismo.
Las portadas de sus libros ya proyectados nos hablan por sí mismas de la calidad del producto encuadernado, de la edición bien cuidada e ilustrada, con nombres de autoras que nunca han editado en España y que ellas han logrado traducir, así como reediciones de libros que quedarían en el olvido de nuevo si ellas no hubieran adquirido sus derechos para lanzarlos de nuevo, como es el caso de Flora Tristán y su libro La emancipación de la mujer, O Caballero Jack. Los diarios de Anne Lister, de Anne Lister, base de una serie sobre la vida de la autora que la BBC estrenará en marzo del 2019.
Lo cierto es que un proyecto así de importante y de necesario cuesta dinero aparte de un gran esfuerzo y es por esto que desde aquí hacemos un llamamiento a la colaboración. Muchas veces nos quejamos de la falta de oportunidades, de la necesidad de seguir siendo pedagógicas en el momento de explicar y vivir el feminismo, hablamos de sororidad… bueno, pues este proyecto creo que aúna esas tres premisas y nos permite colaborar en un propósito único, tan reivindicativo como necesario.
Os dejamos el enlace a su web de Verkami y deseamos para las Ménades muchos bailes locos y mucha prosperidad en sus proyectos… la ilusión y el esfuerzo están ya asegurados.
https://www.verkami.com/locale/es/projects/22422-menades-editorial-publiquemos-a-mujeres

nina peña - verkami - editorial menades - libros

Títulos proyectados para febrero:
• El duende del jardín y otros cuentos de Willa Cather
• Pájaro Rojo habla de Zitkala Sa
• La emancipación de la mujer de Flora Tristán
• Las razones de Jo de Isabel Franc
• La escalera mágica de Pilar González Serrano
• Las heteras en la Antigua Grecia de Catalina Aparicio Villegas
• Helena y Penélope, dos ejemplos contrapuestos de Daniel Tubau
Títulos proyectados para marzo:
• Diarios de Ioanna Tsatsos
• Caballero Jack. Los diarios de Anne Lister (1791-1840) de Anne Lister
• Grietas de Inés Herrero
• El unicornio y el delirio de Anguelikí Korré
• Célanire decapitada de Maryse Condé
• El contrato sexual de Carole Paterman
• Disidencia en el cuerpo de VV.AA.

No todo es poesía

nina peña - poesía - poemas - amor

 

De verdad que no puedo con ello. Es algo que me vence. Por más que se diga que ahora hay más cultura, más librepensamiento y más medios para llegar a la literatura, hay cosas, escritas, que por más que se empeñen no son poesía. Los poemas tienen la virtud de chirriar enseguida, de producir dentera. Y además por muy diversos motivos.

Uno de ellos es el exceso de azúcar, esa dulzura empalagosa e increíble que acaba produciéndote arcadas y subiéndote la glucosa en sangre. Esos textos almibarados, pegajosos, tan dulces que te producen caries mental a poco que leas unos cuantos.

Otro podría ser el trasfondo anticuado, los conceptos trasnochados, las ideas precarias y mal entendidas de conceptos que ya deberían estar más que superados. El ejemplo, para una feminista es claro; esos textos en que somos ángeles, en que somos puras, en que somos todas amor, seres delicados, volubles, etéreos… y sus metáforas, por dios, esa metáforas de flores que se abren, de pétalos que rezuman humedad, de terciopelos rosas, cimas de montañas a escalar y cuevas cálidas en las que adentrarse. De verdad, ya está bien, ¿no?

Otra sería la forma, esa rima fácil, esa rimita asonante en endecasílabos ¡por dios! esas rimas estilo Bécquer pero sin arte y sin que sea su coetáneo, porque lo que estaba muy bien en la época del romanticismo, y que sigue gustando leer de vez en cuando, ahora como que no…no, simplemente no.

A ver que no, que no todo es poesía por más que escribas y claves en mi pupila tu pupila azul. Cuando veo a esos aprendices de poetas, que te piden amistad en las redes sociales colgándote fotos de rosas brillantes, corazones rosas, ángeles con alas, y rimas fáciles de temas arcaicos y anticuados, no puedo evitar mirar el perfil y decir casi en voz alta “Poesía eres tú”.

 

nina peña - poesía - poemas - amor nina peña - poesía - poemas - amor

 

 

Vanesa Paredes nos presenta su nuevo libro, Gabriel.

vanesa paredes - nina peña - gabriel

 Hoy os traigo un tipo de novela poco habitual en mi blog, la novela juvenil, y quizá es más importante de lo que muchos creemos, puesto que es a esas edades cuando la costumbre de leer puede comenzar a transformarse en un hábito y quedarse para siempre en la vida de las personas que, llegados a la edad adulta, van a ser grandes lectores. 

Y es que este libro es diferente. Al igual que su autora, Vanesa Paredes, una mujer que está segura de que el entretenimiento de un buen libro no está reñido con las lecciones vitales y que de todo, se puede sacar una buena lección para la vida.

Vanesa estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid el año 2004, y desde entonces se ha dedicado a la redacción periodística en medios de comunicación como TVE y Antena 3 Televisión, a la creación de contenido para páginas web y a la escritura creativa de poesía y de novela de ficción.

Varios de sus poemas de la Serie “Poemas desgarrados” hablan del dolor humano desde lo más profundo, y han sido publicados en 2018 en las Antologías poéticas “Versos desde el corazón” y “Tragedias poéticas”.

“Gabriel” es la primera parte del proyecto “Inger” (trilogía de narrativa fantástica ambientada en Rumanía) que publica ahora en noviembre en formato papel y digital, con la Editorial Acen. La Segunda Parte de la trilogía “El tipo del abrigo gris” se encuentra en proceso de elaboración.

vanesa paredes - nina peña - gabriel

 

“Los escritores pensamos la vida. Nuestros relatos no son más que los daños colaterales de nuestra existencia. Escribir ha sido la locura más bella que haré jamás”.

                 – Vanesa Paredes

 

 

 

-En unos días sale a la venta tu primer libro, cuéntame cómo te sientes.
Enormemente agradecida a toda la gente que ha trabajado para hacerlo posible. Amigos, familiares, escritores y, por supuesto, a la Editorial Acen, que ha confiado en mí y ha hecho que Gabriel vea la luz siendo su mejor versión.

– La literatura juvenil e infantil parece que sea la hermana pequeña de las grandes novelas, sin embargo, todo lo que leemos a cierta edad nos va a marcar como futuros lectores. ¿Cómo crees que deben ser los libros juveniles para crear a esos lectores del mañana? ¿Qué requisitos ha de tener un buen libro juvenil?
Todo buen libro debe dejar una huella positiva en el lector, a veces en forma de enseñanza, a veces de reflexión o simplemente de inspiración para vivir mejor; de cualquier modo, siempre debe servir para alimentar las ganas de seguir leyendo. Un libro que esté bien escrito y sea capaz de transmitir una historia, debería cumplir, al menos, una de ellas.

-¿Cómo y por qué te decidiste a escribir este tipo de literatura?
La idea de poder transmitir una historia bella que enganche al lector siempre ha sido demasiado atractiva para desecharla. Se puede escribir sobre muchas cosas, de hecho, escribo poemas muy a menudo sobre el sufrimiento humano y los sentimientos que conlleva, porque lo necesito casi tanto como respirar. Soy de la opinión que escritor se nace, no se hace. También creo que una buena novela tiene que provocar ganas de seguir leyendo, pues es lo que me pasa a mí cuando algo me gusta, busco cualquier momento para poder avanzar en la historia.


– Habitualmente, ¿Cuáles son tus lecturas y tus autores favoritos?
Nunca le digo que no a una novela por su género, pues creo que con la literatura no tiene sentido descartar una lectura antes de empezar a conocerla; lo que sí es cierto es que me gustan los relatos que tienen algo de intriga y también los que saben transmitir sensaciones y sentimientos humanos con los que puedas identificarte como lector. Los dos autores que más han marcado mi vida han sido Víctor Hugo y George Orwell: las reflexiones profundas sobre la condición humana siempre han despertado gran interés en mí; pero si tengo que hablar de mi autor favorito por excelencia, como supondrás algo nada sencillo, me quedo con Miguel Hernández.


– ¿Qué autores te marcaron más de niña? Cuéntame alguna anécdota de infancia, porfa.
Como casi todos los niños de mi época, comencé a acercarme a la literatura con las lecturas escolares de los clásicos. El Lazarillo de Tormes, que suele resultar tedioso y difícil para la mayoría de los adolescentes, captó mi atención de un modo muy poderoso. Me resultó muy interesante y divertido, sobre todo la parte donde se toman las uvas o como yo la recuerdo “Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad”. Desde entonces, empecé a ver la literatura con unos ojos muy distintos, con los de una aprendiz ante la mayor maestra de vida que conoceré jamás.

– Dicen que los niños y la gente joven son lectores muy críticos, más de lo que en un principio parece ¿es así? ¿Por qué?
Creer que los niños o la gente joven son menos inteligentes que los adultos es un mito demasiado extendido en la sociedad. La edad del lector no tiene absolutamente nada que ver con su capacidad crítica, ni frente a la vida, ni frente a la lectura. Hay muchos niños y jóvenes de los que podemos aprender muchísimo y aunque tengan menos años, eso no significa que no sepan lo que les gusta y, mucho menos, que no sean capaces de diferenciar entre un buen y un mal libro.

– ¿Qué estás escribiendo actualmente?
El tipo del abrigo gris, la segunda parte de mi trilogía Inger, además de los poemas que necesito ir deslastrando.

– Cuéntanos algo de tu libro. ¿Por qué los padres se lo deberían regalar a sus hijos?
Mi libro nació con el único deseo de entretener e invitar a la lectura a la gente. Lo que sí es cierto, es que, a pesar de ser una novela romántica con elementos fantásticos, tiene mucha parte de mí; cuestión de la que me he dado cuenta cinco años después de escribirla al tener que revisarla para la editorial (la escribí en el año 2013, a pesar de que se ha publicado en noviembre en 2018). Habla por ejemplo de cómo una chica puede convertirse también, si es necesario, en una heroína capaz de rescatar a un varón –la idea trasnochada de la princesa que necesita ser rescatada por un príncipe ya no va con las mujeres de hoy en día, cosa de la que me alegro muchísimo– de cómo el amor te convierte en mejor persona; de la lealtad hacia los demás; del miedo ante la idea de la muerte, de cómo todo lo que hacemos tiene siempre sus consecuencias y de otros muchos temas humanos importantes. Sobre todo, habla de las consecuencias que conlleva tomar decisiones sin pensar cuando eres joven: como tomar alcohol y después ponerte al volante, o creer que morir por amor es una idea atractivamente romántica, pues en realidad es totalmente absurda, y no supone ninguna solución a nada; en ambos casos, lo único que se consigue es provocar un enorme sufrimiento a las personas que se quedan y que te querían.

 

Podéis adquirir el libro en la web de ACEN que os dejo aquí o en vuestras librerías favoritas.

https://aceneditorial.es/autor/vanesa-paredes/

vanesa paredes - nina peña - gabriel

Ídolos con pies de barro

nina peña - barro - muñeco

¿Se puede admirar y detestar a una misma persona? Normalmente admiramos a personas que, bien por su trabajo, su obra o sus características, llegan a nuestros ojos como casi perfectas. Actores, escritores, cantantes, poetas, directores de cine, políticos… la lista puede ser inmensa según cada cuál, pero, ¿y si esa persona a la que admiramos tuviera un lado oscuro, un pasado deleznable, un secreto oculto que, al salir a la luz, nos  mostrara lo más infame de su carácter, su vicio más inconfesable, su más negro carácter o pensamiento?

Hoy las redes sociales se deshacen en loas a Bertolucci, a sus filmes, su carisma como director, sus obras maestras… pocas personas (solo cuatro locas feminazis, como siempre) recordamos El último tango en París no por la tremendísima película que es sino por a tremendísima escena de la violación, antes llamada de la mantequilla.

La sensación es similar a la que siento por Neruda, otro violador que tapaba sus miserias con bellísimos poemas que ahora, me cuesta creer. Podemos citar a Polanski, a Chaplin o Woody Allen, William S. Burroughs o (guardando la distancia) Sánchez Dragó, Picasso, Dali…

Es una pena que tengamos ídolos con pies de barro. Lástima que existan personas que en nombre de su arte o de su fama  se crean más allá del bien y del mal, que sean capaces de justificar una violación por mor de la realidad escénica o que oculten un hijo por vergüenza de una discapacidad o que sean capaces de describir a una mujer violada como “Una belleza fría como la piedra” (algo similar dijo Neruda y en este instante no quiero ni buscarlo ni leerlo).

Es una lástima que las personas que, por su grandísimo talento, su impecable trabajo o sus medios para enamorarnos, sea en la disciplina que sea, no tengan la virtud necesaria para dilucidar cuándo el genio ha de pararse, cuando plasmar la realidad es un delito y una infamia, que el precio de ese genio es demasiado alto si lo ha de pagar otra persona que, oh casualidad, suele ser una mujer.

No. No volvemos a mirarlos de la misma forma. Se nos caen de los pedestales y se hacen añicos estrepitosamente en el suelo, quedando solo como muestra y una huella rota y el pensamiento de que nada cuanto hicieron es ya legitimo ni honorable.

Lástima.

Nuestro tío el poeta

nina peña - poesía - muro -

Hace poco compartía una cita de Oscar Wilde aquí en este medio y al poner el enlace en las redes sociales, casi sin querer, me salía, en la frase principal, llamarle coloquialmente tío Wilde. Es una costumbre contagiada de la película “El club de los poetas muertos”, en donde Robin Williams llamaba “tío Withman”, así, con cariño y con confianza, a uno de los mejores poetas estadounidenses de la historia y que además marcó el resto de la poesía internacional; Whalt Withman.

Siempre me ha hecho gracia. Era un gesto de complicidad y camaradería entre los alumnos y el maestro sin perder el respeto por su admirado poeta pero dejándolo cerca, muy cerca de ellos, para que en cualquier momento su halo sirviera de cobijo, reflejo o enseñanza.

Me he permitido buscar en el diccionario la definición de tío. Sé que en muchos lugares se le puede llamar tío a hombres de edad avanzada o que a pesar de no compartir parentesco, si tienen cierto grado de jerarquía, como por ejemplo un suegro o un concuñado… y estas son las definiciones que sí han casado con lo que yo tenía en mente:

  • En algunos lugares, tratamiento que se da a la persona casada o entrada ya en edad.
  • Arg. Tratamiento afectuoso que se daba a los negros viejos.
  • Coloq. Para potenciar las cualidades del adjetivo o del nombre a que antecede.
  • Coloq. Como apelativo para designar a un amigo o compañero.

nina peña - poesía - muro - accion poetica

Así que, a partir de ahora, voy a llamar a los escritores y escritoras, a los poetas y poetisas con este amable apelativo. Sin ningún pudor.

Es como si hablara de una persona de forma afectuosa, a un compañero o a un amigo y además, todos suelen estar entrados en años. Me gusta. Es como tener una guía que seguir, un ejemplo casero y cercano, amable. Nada de poetas lejanos ni de esas largas y tremendas epopeyas. De ese respeto desmesurado que tenía de niña por autores que no lograba entender, esa lejanía y esa distancia. Esas poetisas tan desconocidas hasta que crecí, las busqué y me hablaron… nada, nada; tío Whitman, tío Wilde, tío Benedetti, tío Machado, tío Miguel, tío Lorca, tía Gloria, tía Alfonsina, tía Rosalía, tía Gabriela, tía Dickinson, tía Dulce… uff, ¡como ha crecido la familia!