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No todo es poesía

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De verdad que no puedo con ello. Es algo que me vence. Por más que se diga que ahora hay más cultura, más librepensamiento y más medios para llegar a la literatura, hay cosas, escritas, que por más que se empeñen no son poesía. Los poemas tienen la virtud de chirriar enseguida, de producir dentera. Y además por muy diversos motivos.

Uno de ellos es el exceso de azúcar, esa dulzura empalagosa e increíble que acaba produciéndote arcadas y subiéndote la glucosa en sangre. Esos textos almibarados, pegajosos, tan dulces que te producen caries mental a poco que leas unos cuantos.

Otro podría ser el trasfondo anticuado, los conceptos trasnochados, las ideas precarias y mal entendidas de conceptos que ya deberían estar más que superados. El ejemplo, para una feminista es claro; esos textos en que somos ángeles, en que somos puras, en que somos todas amor, seres delicados, volubles, etéreos… y sus metáforas, por dios, esa metáforas de flores que se abren, de pétalos que rezuman humedad, de terciopelos rosas, cimas de montañas a escalar y cuevas cálidas en las que adentrarse. De verdad, ya está bien, ¿no?

Otra sería la forma, esa rima fácil, esa rimita asonante en endecasílabos ¡por dios! esas rimas estilo Bécquer pero sin arte y sin que sea su coetáneo, porque lo que estaba muy bien en la época del romanticismo, y que sigue gustando leer de vez en cuando, ahora como que no…no, simplemente no.

A ver que no, que no todo es poesía por más que escribas y claves en mi pupila tu pupila azul. Cuando veo a esos aprendices de poetas, que te piden amistad en las redes sociales colgándote fotos de rosas brillantes, corazones rosas, ángeles con alas, y rimas fáciles de temas arcaicos y anticuados, no puedo evitar mirar el perfil y decir casi en voz alta “Poesía eres tú”.

 

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Vanesa Paredes nos presenta su nuevo libro, Gabriel.

vanesa paredes - nina peña - gabriel

 Hoy os traigo un tipo de novela poco habitual en mi blog, la novela juvenil, y quizá es más importante de lo que muchos creemos, puesto que es a esas edades cuando la costumbre de leer puede comenzar a transformarse en un hábito y quedarse para siempre en la vida de las personas que, llegados a la edad adulta, van a ser grandes lectores. 

Y es que este libro es diferente. Al igual que su autora, Vanesa Paredes, una mujer que está segura de que el entretenimiento de un buen libro no está reñido con las lecciones vitales y que de todo, se puede sacar una buena lección para la vida.

Vanesa estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid el año 2004, y desde entonces se ha dedicado a la redacción periodística en medios de comunicación como TVE y Antena 3 Televisión, a la creación de contenido para páginas web y a la escritura creativa de poesía y de novela de ficción.

Varios de sus poemas de la Serie “Poemas desgarrados” hablan del dolor humano desde lo más profundo, y han sido publicados en 2018 en las Antologías poéticas “Versos desde el corazón” y “Tragedias poéticas”.

“Gabriel” es la primera parte del proyecto “Inger” (trilogía de narrativa fantástica ambientada en Rumanía) que publica ahora en noviembre en formato papel y digital, con la Editorial Acen. La Segunda Parte de la trilogía “El tipo del abrigo gris” se encuentra en proceso de elaboración.

vanesa paredes - nina peña - gabriel

 

“Los escritores pensamos la vida. Nuestros relatos no son más que los daños colaterales de nuestra existencia. Escribir ha sido la locura más bella que haré jamás”.

                 – Vanesa Paredes

 

 

 

-En unos días sale a la venta tu primer libro, cuéntame cómo te sientes.
Enormemente agradecida a toda la gente que ha trabajado para hacerlo posible. Amigos, familiares, escritores y, por supuesto, a la Editorial Acen, que ha confiado en mí y ha hecho que Gabriel vea la luz siendo su mejor versión.

– La literatura juvenil e infantil parece que sea la hermana pequeña de las grandes novelas, sin embargo, todo lo que leemos a cierta edad nos va a marcar como futuros lectores. ¿Cómo crees que deben ser los libros juveniles para crear a esos lectores del mañana? ¿Qué requisitos ha de tener un buen libro juvenil?
Todo buen libro debe dejar una huella positiva en el lector, a veces en forma de enseñanza, a veces de reflexión o simplemente de inspiración para vivir mejor; de cualquier modo, siempre debe servir para alimentar las ganas de seguir leyendo. Un libro que esté bien escrito y sea capaz de transmitir una historia, debería cumplir, al menos, una de ellas.

-¿Cómo y por qué te decidiste a escribir este tipo de literatura?
La idea de poder transmitir una historia bella que enganche al lector siempre ha sido demasiado atractiva para desecharla. Se puede escribir sobre muchas cosas, de hecho, escribo poemas muy a menudo sobre el sufrimiento humano y los sentimientos que conlleva, porque lo necesito casi tanto como respirar. Soy de la opinión que escritor se nace, no se hace. También creo que una buena novela tiene que provocar ganas de seguir leyendo, pues es lo que me pasa a mí cuando algo me gusta, busco cualquier momento para poder avanzar en la historia.


– Habitualmente, ¿Cuáles son tus lecturas y tus autores favoritos?
Nunca le digo que no a una novela por su género, pues creo que con la literatura no tiene sentido descartar una lectura antes de empezar a conocerla; lo que sí es cierto es que me gustan los relatos que tienen algo de intriga y también los que saben transmitir sensaciones y sentimientos humanos con los que puedas identificarte como lector. Los dos autores que más han marcado mi vida han sido Víctor Hugo y George Orwell: las reflexiones profundas sobre la condición humana siempre han despertado gran interés en mí; pero si tengo que hablar de mi autor favorito por excelencia, como supondrás algo nada sencillo, me quedo con Miguel Hernández.


– ¿Qué autores te marcaron más de niña? Cuéntame alguna anécdota de infancia, porfa.
Como casi todos los niños de mi época, comencé a acercarme a la literatura con las lecturas escolares de los clásicos. El Lazarillo de Tormes, que suele resultar tedioso y difícil para la mayoría de los adolescentes, captó mi atención de un modo muy poderoso. Me resultó muy interesante y divertido, sobre todo la parte donde se toman las uvas o como yo la recuerdo “Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad”. Desde entonces, empecé a ver la literatura con unos ojos muy distintos, con los de una aprendiz ante la mayor maestra de vida que conoceré jamás.

– Dicen que los niños y la gente joven son lectores muy críticos, más de lo que en un principio parece ¿es así? ¿Por qué?
Creer que los niños o la gente joven son menos inteligentes que los adultos es un mito demasiado extendido en la sociedad. La edad del lector no tiene absolutamente nada que ver con su capacidad crítica, ni frente a la vida, ni frente a la lectura. Hay muchos niños y jóvenes de los que podemos aprender muchísimo y aunque tengan menos años, eso no significa que no sepan lo que les gusta y, mucho menos, que no sean capaces de diferenciar entre un buen y un mal libro.

– ¿Qué estás escribiendo actualmente?
El tipo del abrigo gris, la segunda parte de mi trilogía Inger, además de los poemas que necesito ir deslastrando.

– Cuéntanos algo de tu libro. ¿Por qué los padres se lo deberían regalar a sus hijos?
Mi libro nació con el único deseo de entretener e invitar a la lectura a la gente. Lo que sí es cierto, es que, a pesar de ser una novela romántica con elementos fantásticos, tiene mucha parte de mí; cuestión de la que me he dado cuenta cinco años después de escribirla al tener que revisarla para la editorial (la escribí en el año 2013, a pesar de que se ha publicado en noviembre en 2018). Habla por ejemplo de cómo una chica puede convertirse también, si es necesario, en una heroína capaz de rescatar a un varón –la idea trasnochada de la princesa que necesita ser rescatada por un príncipe ya no va con las mujeres de hoy en día, cosa de la que me alegro muchísimo– de cómo el amor te convierte en mejor persona; de la lealtad hacia los demás; del miedo ante la idea de la muerte, de cómo todo lo que hacemos tiene siempre sus consecuencias y de otros muchos temas humanos importantes. Sobre todo, habla de las consecuencias que conlleva tomar decisiones sin pensar cuando eres joven: como tomar alcohol y después ponerte al volante, o creer que morir por amor es una idea atractivamente romántica, pues en realidad es totalmente absurda, y no supone ninguna solución a nada; en ambos casos, lo único que se consigue es provocar un enorme sufrimiento a las personas que se quedan y que te querían.

 

Podéis adquirir el libro en la web de ACEN que os dejo aquí o en vuestras librerías favoritas.

https://aceneditorial.es/autor/vanesa-paredes/

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Ídolos con pies de barro

nina peña - barro - muñeco

¿Se puede admirar y detestar a una misma persona? Normalmente admiramos a personas que, bien por su trabajo, su obra o sus características, llegan a nuestros ojos como casi perfectas. Actores, escritores, cantantes, poetas, directores de cine, políticos… la lista puede ser inmensa según cada cuál, pero, ¿y si esa persona a la que admiramos tuviera un lado oscuro, un pasado deleznable, un secreto oculto que, al salir a la luz, nos  mostrara lo más infame de su carácter, su vicio más inconfesable, su más negro carácter o pensamiento?

Hoy las redes sociales se deshacen en loas a Bertolucci, a sus filmes, su carisma como director, sus obras maestras… pocas personas (solo cuatro locas feminazis, como siempre) recordamos El último tango en París no por la tremendísima película que es sino por a tremendísima escena de la violación, antes llamada de la mantequilla.

La sensación es similar a la que siento por Neruda, otro violador que tapaba sus miserias con bellísimos poemas que ahora, me cuesta creer. Podemos citar a Polanski, a Chaplin o Woody Allen, William S. Burroughs o (guardando la distancia) Sánchez Dragó, Picasso, Dali…

Es una pena que tengamos ídolos con pies de barro. Lástima que existan personas que en nombre de su arte o de su fama  se crean más allá del bien y del mal, que sean capaces de justificar una violación por mor de la realidad escénica o que oculten un hijo por vergüenza de una discapacidad o que sean capaces de describir a una mujer violada como “Una belleza fría como la piedra” (algo similar dijo Neruda y en este instante no quiero ni buscarlo ni leerlo).

Es una lástima que las personas que, por su grandísimo talento, su impecable trabajo o sus medios para enamorarnos, sea en la disciplina que sea, no tengan la virtud necesaria para dilucidar cuándo el genio ha de pararse, cuando plasmar la realidad es un delito y una infamia, que el precio de ese genio es demasiado alto si lo ha de pagar otra persona que, oh casualidad, suele ser una mujer.

No. No volvemos a mirarlos de la misma forma. Se nos caen de los pedestales y se hacen añicos estrepitosamente en el suelo, quedando solo como muestra y una huella rota y el pensamiento de que nada cuanto hicieron es ya legitimo ni honorable.

Lástima.

Nuestro tío el poeta

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Hace poco compartía una cita de Oscar Wilde aquí en este medio y al poner el enlace en las redes sociales, casi sin querer, me salía, en la frase principal, llamarle coloquialmente tío Wilde. Es una costumbre contagiada de la película “El club de los poetas muertos”, en donde Robin Williams llamaba “tío Withman”, así, con cariño y con confianza, a uno de los mejores poetas estadounidenses de la historia y que además marcó el resto de la poesía internacional; Whalt Withman.

Siempre me ha hecho gracia. Era un gesto de complicidad y camaradería entre los alumnos y el maestro sin perder el respeto por su admirado poeta pero dejándolo cerca, muy cerca de ellos, para que en cualquier momento su halo sirviera de cobijo, reflejo o enseñanza.

Me he permitido buscar en el diccionario la definición de tío. Sé que en muchos lugares se le puede llamar tío a hombres de edad avanzada o que a pesar de no compartir parentesco, si tienen cierto grado de jerarquía, como por ejemplo un suegro o un concuñado… y estas son las definiciones que sí han casado con lo que yo tenía en mente:

  • En algunos lugares, tratamiento que se da a la persona casada o entrada ya en edad.
  • Arg. Tratamiento afectuoso que se daba a los negros viejos.
  • Coloq. Para potenciar las cualidades del adjetivo o del nombre a que antecede.
  • Coloq. Como apelativo para designar a un amigo o compañero.

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Así que, a partir de ahora, voy a llamar a los escritores y escritoras, a los poetas y poetisas con este amable apelativo. Sin ningún pudor.

Es como si hablara de una persona de forma afectuosa, a un compañero o a un amigo y además, todos suelen estar entrados en años. Me gusta. Es como tener una guía que seguir, un ejemplo casero y cercano, amable. Nada de poetas lejanos ni de esas largas y tremendas epopeyas. De ese respeto desmesurado que tenía de niña por autores que no lograba entender, esa lejanía y esa distancia. Esas poetisas tan desconocidas hasta que crecí, las busqué y me hablaron… nada, nada; tío Whitman, tío Wilde, tío Benedetti, tío Machado, tío Miguel, tío Lorca, tía Gloria, tía Alfonsina, tía Rosalía, tía Gabriela, tía Dickinson, tía Dulce… uff, ¡como ha crecido la familia!

 

Yolanda Sáenz de Tejada. Acercamiento a su poesía.

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Yolanda Sáenz de Tejada es una mujer de este siglo XXI, sin duda. Es una mujer multiplataforma; escribe novela, es profesora colaboradora en la Universidad de Cantabria, imparte clases de Marca Personal, Valores y Visibilidad, da formación continua en asociaciones de mujeres, es feminista declarada…y escribe poemas.

Creo que en este blog he demostrado en varias ocasiones que el feminismo no está reñido con el romanticismo de los poemas y Yolanda es una de las mujeres que suscriben esa apreciación.

Quiero compartir en el blog algunos de sus poemas y poder presentaros a esta mujer polivalente y mágica, con una personalidad y fuerza arrebatadora y una sonrisa que inspira confianza desde sus intervenciones en redes sociales.

yolanda - saenz de tejada - nina peña
Me encontrarás en La Universidad de Cantabria, donde imparto clases mensuales, o con las mujeres profesionales de allí, con las que trabajo dos veces al mes en un entrenamiento formativo con el que crecemos infinito. En el Ayuntamiento o en ADMEC. Soy miembro de la prestigiosa red de conferenciantes “Thinking Heads” Acabo de abanderar “MujeresOffRed”, encuentros de mujeres profesionales para que mis contactos On-Red, se conviertan On-Piel y amadrino a varias asociaciones que luchan por la igualdad. Nominada, por tercer año consecutivo, a “Las Top100 mujeres líderes nacionales”, me encontrarás siempre al lado de mujeres que rompen techos de cristal, en lugar de utilizar zapatos de cristal.

 

Tan de carne

Para qué
me habrás
mirado así,
tan de carne.

A ver
qué hago yo,
ahora,
con tantos
ojos
en el cuerpo.

 

Abuela, te perdono las tierras…

Abuela,
te perdono las tierras
y el adiós
sin despedida.
Las lágrimas de mi madre
y nuestra infancia
perdida.

Te perdono,
abuela,
la niñez
sin juguetes,
el beso
de buenas noches
y tu ausencia
desmedida.

Te perdono
la protección
que nunca le llegó
a mi hermana
y que yo suplí
con mis desvelos.
Su niñez
vulnerable
y sus infinitas caídas.

Te perdono
todo
por un beso,
abuela.
Ese que fui
a buscar
antes
de tu partida.

Poema incluido en “Poesía para directiv@s con alma, pero sin tiempo”.

 

 

Ha vuelto

Ha vuelto
sin avisar.
Con la vida recién lavada
y los sueños
preñados de nervios
y soledad.

Se ha sentado
exánime
en mi pelo
y me ha desenredado
la boca.
Al terminar,
me ha dejado probar
un trozo
pequeñito
de su lengua.

Sabía a almíbar
y a esencia de turrón.
A flores de menta
(con recuerdos)
y a sorbitos
dulces
de dolor.

Al terminar
la locura
del reencuentro,
he apartado
mis huesos
de su cuerpo
y sus ojos
de mi ardor.

Lo siento,
le he dicho
con una mentira
de verdad.
Alquilé nuestra
casa,
y al mismo inquilino,
mi corazón.

(“Poemas desde mi ombligo” de Huerga y Fierro editores)

Memorial a ellas: que su rastro no se borre.

memorial a ellas - alicia dominguez - nina peña

Hace tan solo unos días se presentaba en Cádiz y en Sevilla el libro “Memorial a ellas; que su rastro no se borre”.

Aquí os he hablado un par de veces sobre este maravilloso libro del que tengo el honor el placer de haber prologado… ¿y por qué el prólogo? Muy simple, porque fui incapaz de contar mis historias. Unas historias que no son mías y, sin embargo, me pertenecen. Alicia me propuso un día escribir sobre mis mujeres, sobre las historias que todas llevamos atrás y supe que no podía hacerlo. No todas las mujeres tenemos historias de superación y de ejemplo, las hay duras, con traumas, con mujeres luchadoras que cayeron por el camino, que torcieron el rumbo, que se perdieron definitivamente y que su historia no puede ver la luz todavía porque deslumbra y hace daño. Duele. Historias que se guardan. Por eso escribí el prólogo, porque a pesar de maravillarme con las cincuenta y dos historias de las que está compuesto el libro, yo represento a quienes no son dueñas de su pasado, como a amuchas mujeres les ocurre.

Yo me conformo con haber aportado mi granito de arena y ver, feliz, el éxito conseguido. Un éxito imparable a juzgar por los llenos en ambas presentaciones y por el número de ventas, pero sobre todo… por Dios, mirad las caritas de Alicia Domínguez y de las colaboradoras y colaboradores. Es el rostro de la felicidad. Más que eso. Es el rostro del reconocimiento, de lo entrañable, de la ilusión, de los sentimientos expuestos, del amor a las mujeres que son protagonistas, por primera vez, de su propia vida.

memorial a ellas - alicia dominguez - nina peña

memorial a ellas - alicia dominguez - nina peña

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He seguido el proyecto casi desde el principio, cuando Alicia iba recogiendo los testimonios y cosiendo las alas que ahora han emprendido este vuelo. Leía historias que me arrancaban lágrimas, que me erizaban la piel, que me hacían sonreír. Historias difíciles de momentos todavía oscuros en los que ser mujer era estar tan limitada que cualquier acto suponía un acto de rebeldía e insumisión. Qué valientes eran esas mujeres, qué luchadoras, qué gran legado dejaron tras de sí.

Este memorial es un homenaje a cada una de ellas, a sus luchas y a sus renuncias, a sus labores calladas, a sus noches y días de gritos silenciosos. Y sobre todo, a juzgar por la calidad humana de las personas que han escrito su pasado, es un memorial a todo el amor que dejaron y a todo el ejemplo que dieron.

Solo me resta dar mi enhorabuena a Alicia y a las personas que han participado en este proyecto, pero sobre todo, dar las gracias a esas cincuenta y dos mujeres cuyo rastro quedará siempre no solo en un libro sino en los corazones de quienes nos sentemos a leer su historia.

Pedidos al 652612641

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