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Acercamiento a la poesía de Soledad Álvarez

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Soledad Álvarez  nació en Santo Domingo un 12 de noviembre de 1950. Es filóloga especializada en Literatura Hispanoamericana. También es editora de suplementos editoriales y ponente en distintos congresos literarios.

Es autora de varios libros como ” De tierra morena vengo”, “Vuelo posible”, “Complicidades” y “Autobiografía del agua”.

Su poesía es pasional, con tintes eróticos  y amorosos pero sobre todo femeninos. En su poemario el cuerpo es el centro de las sensaciones pero también el centro de lo femenino

 

POEMA

He tocado la muerte y era perfecta
Distante como todo lo distante
Cercana como todo lo que llega
dulcísima entregándose la espléndida
me dice muy despacio
–su voz es como lumbre
alumbrándole el filo a las palabras–
para qué la furia el odio
tanta ávida luz para tanta claridad
si bastaría con mirarse las cenizas
rodar tiempo arriba o tiempo abajo
por la lisura circular de las cosas
hasta perder lo que tuve
y no
breve lacerada ebriedad de los sentidos
la vida y su abismo desordenado
arrastrándome por asilos y cárceles exactamente iguales
por ceremonias que envejecen y se pudren y espantan
Mejor me arranco el corazón y lo tiro como moneda
Mejor me tiendo como todo lo infinito
igual a la tierra
con lo único que amé
la palabra cobijándome y la noche y el árbol
perfecta
hasta resplandecer de pura nada

 

DECLARACIÓN

Juro vivir mi vida
sin treguas
armada hasta la muerte
sin aflicciones ni miserias
con mis culpas y derrotas bien lavaditas
y aireadas vivir
sin torturadores o con ellos
pero sin pie para la traición
sin santos ni sobornos
sin traidores o con ellos
pero sin pie para la traición
vivir amor
aunque me rompa el alma
pasajera de desastres
ventrílocua de lo indecible
contrabandista de valijas rotas
de amores y contramores
aunque me toque la muerte
aunque me claven las uñas
vivir con lentitud o con demencia
con la luz o sus negruras
ahora y después
hasta ganar la batalla.

 

MOMENTO

Duele el gozo que propones
de quedarme quieta
sin respiros ni suspiros
sin delicias de desnudo
sufrirte llama cuando me quemas
pero qué alivio cuando me haces
agüita de yerbabuena
en el justo momento que tus manos
caen sobre mis senos
y se escapan buganvillas
y flamboyanes
relojes de mares y no de arena
turbados camafeos familiares
augurios y ceremonias
los mil y un nombres ilustres
que le han dado a esta franca unión
de cuerpo a cuerpo
de alma a cuerpo
de labio
que dolería más si resistiera
el dócil camino que le señalas.
Quedarme presa en esta furia
quiebra de todos los rompientes
presos en este prendiapaga
en el compás de la danza antiquísima
que seguimos
hasta la redondez de su misterio.

 

ITINERARIO I

La desnudez de la noche estremece la memoria
devora cuerpos
alrededor lo que tuve y no
playas hirvientes ciudades
muebles adulterios libros
Piedras como brasas laceran el alma
¿Hasta cuándo esta duermevela de ausencias?
sobre mi cabeza la noche de fantasmas
una niña quiere ser corista y canta
canciones tristes como lágrima
Salamandra domesticada todas las niñas que fui
toda la luz y la inocencia desnuda
en juego interminable de máscaras
de crímenes de ternura
de condenados adolescentes que han bebido
el filtro del escándalo y del amor
Mi adolescencia mi adolescencia
esta noche su cintura breve su pelo
el encuentro feliz los desencuentros
¿Alguien conoce el naufragio de que esta mujer es capaz?
Sus catástrofes son alegres
disfrazada de hechizos se viste y se desviste
como la corista que no fue y ha descubierto
un territorio nuevo para el suplicio
Este es el tiempo de la fiesta
de los amantes que llegan y se despiden con reverencias
la cabeza entre las piernas
las secretas esperanzas entre las piernas
¡erróneas y ebrias noches las del amor!
aquel saqueo del tiempo aquel tumulto de los sentidos
para llegar a ninguna parte
sino a este desteñido paisaje de nada
Pasan mis muertos y se alejan
no hay piedad para ellos
como no hay absolución para mí
Pero estoy viva
y sin tregua

 

ITINERARIO II

Este hombre no pasará a la historia morirá
y su voz de ciego se perderá en la luz
y sus palabras en la oscuridad más oscura de hormigas
y caracoles
Las mujeres que vendrán inventaron su domicilio de fruta
mordida
no conocen sus manos penetrando exasperando en oleada
deslumbrante
sábanas dientes saliva aliviando mi paladar perecerán
perecerá su tristeza de animal solitario
ese cerco costumbre de peinarse y salir calle o mar
(perdido sin saber si es la calle o el mar)
con su pelo derrotado con su lanza de guerrero
rota en trentidós pedazos
Amurado de mí este hombre morirá
su corazón será la tierra de un país que no verá nunca
cenizas sus huesos sus dientes granos con que daré de comer a
las palomas
Morirá y su lengua al revés no embriagará mi lengua
al revés sus brazos como un suplicante amortajado
hacia dentro escuchará el naufragio de la hoja el hormiguero
de sangre
el tumulto cuando fuimos todos los hombres y todas
las mujeres crepitando
Este hombre morirá sin encontrar su itinerario.

Tres novelas con nombre de mujer.

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La narrativa contemporánea se denomina al tipo de literatura que comprende un periodo de entre mediados del s. XIX hasta nuestros días. Son periodos sin duda cargados de importantes cambios sociales y de grandes acontecimientos históricos, comprendiendo desde la Revolución Industrial, las dos Guerras Mundiales, en España la Guerra Civil, la caída del comunismo, el auge del capitalismo…
La narrativa ha de reflejar necesariamente los cambios sociales, políticos y culturales acaecidos en tan gran periodo de tiempo convirtiéndose en una forma de resaltar las desigualdades sociales y poner en duda todo un sistema comúnmente aceptado hasta entonces. Se busca romper con los conceptos y modelos utilizados y mostrar una realidad objetiva.
La mujer, en esta etapa está representada en innumerables obras, pero en todas ellas desde la mirada del hombre, desde su posición social o su pensamiento, con lo que parece carecer de voz propia hasta llegar al siglo XX en que las mujeres comienzan a acceder a la publicación de sus propias obras. Si hay tres novelas con nombre de mujer en la historia de la literatura universal son, sin duda, Ana Karenina (1877), Madame Bovary (1856) y La regenta (1885). Para mí, personalmente, son obras cumbre de sus autores y de su pensamiento además de un claro reflejo de la sociedad de la época, y sin embargo, arrastran tras de sí el hecho de ser escritas por hombres en una momento en que el feminismo estaba todavía en pañales. Sus autores, nacidos entre 1821 y 1852 retratan a una mujer que no es dueña de su destino, que no tiene poder de decisión sobre su vida y que está sumergida de una forma u otra en lo que la sociedad espera de ella en distintas facetas de su existencia. Salvo Tolstoi, de clara ideología anarquista, tanto Flaubert como Clarín están a salvo de cualquier tipo de idea feminista entre otras cosas porque el feminismo como tal todavía no estaba asentado. La única obra que pudieron conocer fue la Vindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft, escrita en 1792.
Cabe resaltar que estos autores se mueven en un espacio tiempo literario formado por el realismo, naturalismo y romanticismo, algo que a priori parece difícil de combinar. Quizá por ello en sus obras hay una mezcla de realidad, pensamiento quimérico e imposible de sus protagonistas y al mismo tiempo la objetividad social más dura sin caer en ninguna contradicción porque si bien el realismo está considerado padre del naturalismo, ambas corrientes se dan de bofetadas con el romanticismo, caracterizado en estas obras por esa lucha que las protagonistas tienen al tratar de encontrar su libertad y el amor por encima de una realidad obtusa que las condena a ser infelices en pos de una conveniencia social o de un estatus al que pertenecen o al que quieren pertenecer.
Ana Karenina se nos muestra como una mujer de gran integridad moral, mártir de un tiempo y de un mundo injusto. Quizá Tolstoi la quiso describir como una heroína capaz de desafiar al mundo y de dar la vida por su pretensión de ser libres y de poder elegir a quien amar y quizá se puede hacer la lectura contraria y ver a Ana como una mujer infiel que necesita ser castigada por ello con el dolor de perder a su hijo, al que abandona, y de dar la vida como castigo supremo al pecado de dejarlo todo para poder vivir un amor a plenitud en brazos de un amante. Cualquier interpretación puede ser considerada correcta dependiendo de quien la lea y de su pensamiento. Lo que es obvio es que Karenina desafía a la moral y a la sociedad de una época defendiendo que el amor y la libertad está por encima de cualquier convencionalismo social impuesto.
Clarín, en La regenta, retrata la moral de una España católica y conservadora en la que la mujer está manipulada por la iglesia y por la sociedad, además con el mito del amor romántico y del conquistador que ve a la mujer como un trofeo a conseguir. Por otro lado, el rol de la madre de don Fermín, doña Paula, se muestra como la mujer codiciosa, la madre abnegada y estandarte de la moral católica femenina que usa como arma que le otorga poder; ese poder moral y religioso que era el único poder que una mujer podía ostentar sobre los demás, cumpliendo casi a rajatabla el concepto que años después postuló Simone de Beauvoir en su concepto de misticismo.
Clarín, pese a tener textos verdaderamente misóginos, cabe recordar que estuvo en una relación, polémica en su momento, con Pardo Bazán que quizá le pudo abrir esas compuertas mentales. En La regenta plantea determinismos biológicos, como la maternidad frustrada de Ana Ozores, para justificar su caída en desgracia y ese comportamiento adúltero, convirtiendo lo que en realidad son conflictos sociales y personales de la protagonista en una suerte de enfermedad mental.
En Madame Bovary, una lectura rápida nos puede mostrar a una mujer egoísta, llena de imaginaciones pueriles sobre el amor, capaz de manipular y utilizar a su marido para lograr sus fines, una especie de “Antoñita, la fantástica” a la francesa.
Emma Bovary acumula amantes y deudas. Se casa por interés con un hombre fácil de manejar, inocente hasta el punto de ser estúpido y que, sin embargo, pese a su inutilidad, es el valedor moral de la novela. Emma desprecia el sistema que le impide vivir a su manera sin darse cuenta de que es ese mismo sistema el que le ha puesto en su mente tanto las barreras que ella pretende saltar como las ideas que sueña con cumplir.
La libertad sexual, la lucha por pertenecer a las clases sociales altas que ya estaban desarrolladas en aquel momento, el consumo masivo, la abundancia económica y la multitud de libros románticos que lee y que le crean una visión distorsionada de sí misma, es, con pocas diferencias tecnológica, lo mismo a lo que muchas mujeres se enfrentan en el s.XXI aunque esta obra fuera escrita en 1856.
Quizá porque la sociedad se sigue enfrentando a problemas muy similares y porque la situación de la mujer, aunque mucho más mejorada y ampliada en derechos, sigue siendo desigual en cuanto a avances sociales de fondo, estas obras siguen teniendo vigencia hoy en día. Quizá sean clásicos de la literatura porque su filosofía más profunda sigue siendo actual aunque haya cambiado la coyuntura social de la época.

Irene Curie

 

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No, no me he equivocado. El apellido Curie tiene una larguísima sombra de leyenda dentro de muchos campos: la investigación, el Nobel, el radio, la experimentación…

Irene Curie es, en efecto, hija de Pierre y de Marie Curie. Nació en París en el año 1897. Tan inteligente como sus progenitores, estudió física y química en la Universidad de la Sorbona durante la I Guerra Mundial. Al terminar la guerra fue ayudante de su madre en el Instituto del Radio de Paris, conocido más tarde como Instituto Curie.

Se casó con Frédèric Joliot y junto a él comenzó sus investigaciones en el campo de la física nuclear y en las estructuras del átomo. Descubrieron el Neutrón en 1932 y en 1934 lograron reproducir de forma artificial algunos elementos radiactivos. Desarrolló los dispositivos de diagnostico de Rayos x, que salvo pequeñas variaciones, se siguen utilizando hoy en día.

En 1935 ella y su marido fueron galardonados con el premio Nobel de Química.

En 1937 consiguió la Catedra en la Facultad de Ciencias de París.

Además de una mujer sabia que desarrollaba una importantísima labor como investigadora, Irene era una mujer comprometida con su tiempo y con la sociedad, además de vivir la época más convulsa en la historia de Europa.

En 1943 Irene fue detenida por los nazis en la frontera de Suiza. Desde la prefectura de París trataron de hacer todo lo posible por liberarla, pero ella no lo consintió y se negó a recibir cualquier tipo de privilegio, por lo que permaneció presa junto a sus otros compañeros hasta el momento en que lograron su liberación.

Durante la II Guerra Mundial, Irene, enfermó de tuberculosis, algo que fue diezmando su salud y afectándole para el resto de su vida. Pese a la enfermedad, ella combinaba sus estancias en una clínica de reposo para enfermos de Tuberculosis en Suiza con  ayuda a la resistencia francesa.

En 1948 fue detenida en Estados Unidos cuando trataba de organizar una recaudación de fondos a favor de los exiliados republicanos de la Guerra Civil.

En 1945 creó la Comisión de Energía Atómica.

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Irene Curie y su marido Frédèric Joliot en su laboratorio.

Tanto Marie Curie como su hija Irene jamás fueron admitidas en la Academia de Ciencias de Francia pese a poseer ambas un premio Nobel, el máximo galardón que se puede dar en el mundo de la investigación. Su condición de mujeres se lo impedía. Así como Marie solo se postuló una vez, Irene lo intentó hasta tres veces ” y no porque le hiciera una especial ilusión, si no para defender sus derechos” comenta su hija Hélène.

Delicada de salud y sobreviviendo gracias a las primeras  comercializaciones de los antibióticos, Irene, murió de leucemia un 17 de marzo de 1956. La leucemia era la enfermedad que también mató a su madre, Marie, y quizá es la más común entre los investigadores de aquella época por su sobreexposición a agentes radiactivos sin la seguridad mínima necesaria.

Su hija, Hélène Langerin-Joliot, dice, sin embargo, que para Irene “las experiencias que la hicieron más feliz no fueron sus logros académicos”.

 

Sojouner Truth.

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Sojourney nació como esclava en Nueva York y como esclava vivió hasta que pudo escapar a Canadá con una de sus hijas. Al ser abolida la esclavitud en la ciudad el año 1927  regreso para buscar a sus hijos. Desde entonces fue una gran militante antiracista y feminista. Os dejo con el que fue su discurso más célebre.

¿Acaso no soy una mujer?
Sojourner Truth
Diciembre de 1851
Convención de mujeres, Akron, Ohio, EEUU

 

Bueno hijos, cuando hay mucho alboroto es porque algo está pasando.

Creo que tanto los negros del Sur como las mujeres del Norte están todos hablando de derechos y a los hombres blancos no les queda más que ceder muy pronto.

Pero, ¿De qué se trata de lo estamos hablando aquí?
Los caballeros dicen que las mujeres necesitan ayuda para subir a las carretas y para pasar sobre los huecos en la calle y que deben tener el mejor puesto en todas partes.

Pero a mi nadie nunca me ha ayudado a subir a las carretas o a saltar charcos de lodo o me ha dado el mejor puesto! y ¿Acaso no soy una mujer? ¡Mírenme! ¡Miren mis brazos! ¡He arado y sembrado, y trabajado en los establos y ningún hombre lo hizo nunca mejor que yo! Y ¿Acaso no soy una mujer? Puedo trabajar y comer tanto como un hombre si es que consigo alimento-y puedo aguantar el latigazo también! Y ¿Acaso no soy una mujer? Parí trece hijos y vi como todos fueron vendidos como esclavos, cuando lloré junto a las penas de mi madre nadie, excepto Jesús Cristo, me escuchó y ¿Acaso no soy una mujer?

Entonces se preguntan ¿Qué es lo que tiene en la cabeza? ¿Qué significa esto? (Un miembro de la audiencia sugiere “Intelecto”) -¡Exacto! ¿Qué tiene a que ver todo esto con los derechos de las mujeres y de los negros?

Si mi cántaro solamente puede contener una pinta y el de ustedes un cuarto, no sería muy egoísta de parte de ustedes no dejarme tener mi pequeña mitad llena? Entonces el pequeño hombre vestido de negro dice que las mujeres no pueden tener tantos derechos comos los hombres, porque Cristo no era una mujer. ¿De dónde vino Cristo? ¿De dónde vino Cristo? ¡De Dios y de una mujer! ¡El hombre no tuvo nada que ver con El!

Gracias por haberme escuchado, ahora la vieja Sojourner no tiene más nada que añadir.

Interseccionalidad. Vivir en las intersecciones.

kimberle williams - nina peña - interseccionalidad - mujer

Este concepto fue acuñado por Kimberlé Williams Crenshaw, académica y profesora estadounidense especializada en crítica de la raza y feminismo y es uno de los conceptos feministas claves en lo que se ha denominado 3ª ola ya que fue este feminismo el que introdujo en sus discurso las nociones de raza, clase social o religión además de cuestionarse el feminismo blanco que había dominado la teoría feminista hasta entonces.

En él, Kimberlé, hace hincapié en que el feminismo hegemónico se dirige más a mujeres de raza blanca y clase media con unas características y unos conceptos claramente definidos cuando, ciertamente, la realidad es mucho más dispar.

La interseccionalidad nos habla del concepto por el que cada persona sufre opresión u ostenta cierto privilegio en base a su pertenencia a cualquiera de las múltiples categorías sociales. Esta teoría pone de manifiesto la forma en que diferentes  categorías sociales generan a su vez diferentes modos de opresión. Al mismo tiempo también producen distintos privilegios. Atendiendo solo al relato hegemónico, pues, se pierde la visión de todas aquellas personas que habitan en las intersecciones de las opresiones y los privilegios, quedando así en una especie de “tierra de nadie” ante ciertos conceptos imperantes con los que no se sienten identificados.

Desde cierta parte del feminismo se asume este carácter interseccional y se añade a la perspectiva de género, teniendo en cuenta que, ante la actual globalidad, las intersecciones entre opresión y privilegio, están más pobladas que nunca.

 

Memorial a ellas: que su rastro no se borre.

memorial a ellas - alicia dominguez - nina peña

Hace tan solo unos días se presentaba en Cádiz y en Sevilla el libro “Memorial a ellas; que su rastro no se borre”.

Aquí os he hablado un par de veces sobre este maravilloso libro del que tengo el honor el placer de haber prologado… ¿y por qué el prólogo? Muy simple, porque fui incapaz de contar mis historias. Unas historias que no son mías y, sin embargo, me pertenecen. Alicia me propuso un día escribir sobre mis mujeres, sobre las historias que todas llevamos atrás y supe que no podía hacerlo. No todas las mujeres tenemos historias de superación y de ejemplo, las hay duras, con traumas, con mujeres luchadoras que cayeron por el camino, que torcieron el rumbo, que se perdieron definitivamente y que su historia no puede ver la luz todavía porque deslumbra y hace daño. Duele. Historias que se guardan. Por eso escribí el prólogo, porque a pesar de maravillarme con las cincuenta y dos historias de las que está compuesto el libro, yo represento a quienes no son dueñas de su pasado, como a amuchas mujeres les ocurre.

Yo me conformo con haber aportado mi granito de arena y ver, feliz, el éxito conseguido. Un éxito imparable a juzgar por los llenos en ambas presentaciones y por el número de ventas, pero sobre todo… por Dios, mirad las caritas de Alicia Domínguez y de las colaboradoras y colaboradores. Es el rostro de la felicidad. Más que eso. Es el rostro del reconocimiento, de lo entrañable, de la ilusión, de los sentimientos expuestos, del amor a las mujeres que son protagonistas, por primera vez, de su propia vida.

memorial a ellas - alicia dominguez - nina peña

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He seguido el proyecto casi desde el principio, cuando Alicia iba recogiendo los testimonios y cosiendo las alas que ahora han emprendido este vuelo. Leía historias que me arrancaban lágrimas, que me erizaban la piel, que me hacían sonreír. Historias difíciles de momentos todavía oscuros en los que ser mujer era estar tan limitada que cualquier acto suponía un acto de rebeldía e insumisión. Qué valientes eran esas mujeres, qué luchadoras, qué gran legado dejaron tras de sí.

Este memorial es un homenaje a cada una de ellas, a sus luchas y a sus renuncias, a sus labores calladas, a sus noches y días de gritos silenciosos. Y sobre todo, a juzgar por la calidad humana de las personas que han escrito su pasado, es un memorial a todo el amor que dejaron y a todo el ejemplo que dieron.

Solo me resta dar mi enhorabuena a Alicia y a las personas que han participado en este proyecto, pero sobre todo, dar las gracias a esas cincuenta y dos mujeres cuyo rastro quedará siempre no solo en un libro sino en los corazones de quienes nos sentemos a leer su historia.

Pedidos al 652612641

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Escribir

 

nina peña - mujer escribiendo

Escribo para poner mis pensamientos en limpio, para poder verlos a la luz blanca de un papel, inocente todavía, sin pretensiones de ser leído.

Escribo porque de pequeña era una forma de evadirme, de soñar, de imaginar otras vidas y otros lugares. De mayor es una forma distinta de ver la realidad, de querer cambiarla, de imaginar otro mundo y contarlo para tratar de que, no sé cómo, cambie.

Escribo porque es uno de los esfuerzos que vale la pena realizar; cruzar palabras, unirlas, abarcar significados distintos, encontrar matices, perlas entre las letras, diamantes entre los borrones oscuros de tinta sin pulir.

Escribo porque quiero explicar mi mundo, exterior e interior. Conocerlo mejor.

Escribo porque mi cabeza no deja de dictarme letras, porque veo personajes en cualquier parte,  veo argumentos en cualquier rincón, historias en cada historia. Porque veo el otro lado de las cosas y de las personas.

Escribo porque no puedo evitarlo. Porque una voz me dicta palabras y tengo la necesidad de sentarme a transcribirlas, transformarlas en textos coherentes.

Escribo porque es una forma de aprender, de crecer, de buscar y encontrar, de hallar vida en la propia vida.

Simplemente escribo. Sin papel a veces. Solo escribo.