El fluir de los libros

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Muy a menudo me ocurre que veo listas de libros y hay algunos que sigo teniendo en pendientes, que llevan ahí desde hace mucho tiempo, que llevo quizá años pensando en ellos y sé que, sí o sí, me los tengo que leer alguna vez.

Yo, que no es que sea supersticiosa, pero que hago caso de las señales del universo, los dejo correr, dejo que fluyan y sé que llegarán a mí algún día, cuando esté preparada para ellos, porque no nos equivoquemos, por más que nos hayan recomendado libros y autores, por más que una sepa que los hay imprescindibles y más si pretendes ser escritora, el libro también nos elige a nosotros.

Hoy tenía preparada una lista de diez libros imprescindibles, pero lo que son las cosas, con los textos que escribimos pasa como con los libros, nos eligen ellos.

Os voy a contar una anécdota.

Corría el año 1984,  mis papis eran socios de Círculo de lectores y yo era una pitufa que miraba con avidez las páginas de su catálogo y copiaba las listas de éxitos de la súper-pop porque soñaba con ser escritora.

Sí, un sueño largamente acariciado, como veis.

Entre las páginas de aquellos catálogos había un libro que me llamaba poderosamente la atención: “El tambor de hojalata” de Günter Grass.

Por supuesto se me quedó clavado en algún sitio de la memoria, pero como no tenía por aquel entonces ni derecho a opinar sobre libros ni claras las prioridades, estuvo años en el catálogo sin que me decidiera a comprarlo ni a leerlo.

Pasó el tiempo. El libro siguió en el limbo de los libros nunca comprados pero siempre queridos, me alejé y me acerqué a mi sueño un millón de veces, dejé que el destino marcara mis influencias lectoras y tras muchos años, por fin pude escribir y publicar mi primer libro.

Lo curioso es que siempre lo tuve en la memoria, siempre se quedó ahí dentro.

Luego comenzó lo extraño.

Lo buscaba y no lo encontraba. Os vais a reír, pero es cierto.

Entraba en librerías y no lo veía, aunque tampoco se me ocurrió pedirlo para que me lo trajeran, soy así de trasto.

En el catálogo de Círculo de lectores, del que ahora soy socia yo, ha dejado de salir hace tiempo.

Hasta hace bien poco en mi ciudad no había ni una sola librería de libros de segunda mano en la que localizar algún ejemplar perdido.

El libro se esfumó, simplemente. Me huía.

Y de repente un día me voy con mi primer libro publicado debajo del brazo a hacer los madriles, casi ná.

Iba a presentar mi primer libro en la capital. Yo, una desconocida, solita por Madrid, con una bolsa de piel roja en la que llevaba todos mis sueños en formato papel y que pesaban como una cruz.

Fui, presenté mi libro, del que vendí tres ejemplares, con un público reducido a tres personas en una mesa tomando una copa de vino y charlando de gatos y sin perder la sonrisa, porque a positiva a mí no me gana nadie y la verdad es que lo pasé muy bien, me volví arrastrando la bolsa casi tan pesada como lo había sido en la caminata de ida.

Por el camino, la provinciana que llevo dentro y que siempre aflora cuando estoy en grandes ciudades, divisó, oh maravilla, una librería de segunda mano en la calle Princesa y ante mí, en primera línea de exposición callejera estaba él.

“El tambor de hojalata” de Günter Grass y a un módico precio de tres euros.

Por supuesto entré y lo compré.

Lo tomé como una buena señal, de esas que a veces nos da el universo cuando “conspira para que nuestros sueños se hagan realidad”.

No podía ser casualidad encontrarlo en ese momento, a esas alturas de mi vida, después de la primera bofetada que el mundo literario me daba en toda la cara.

Ya os he dicho que a positiva no me gana ni Dios.

Ahora sé que el libro me eligió a mí porque desde luego no habría estado preparada para él si lo hubiera leído antes, si lo hubiera comprado con 14 años o con 25.

Hay cosas para las que una solo está preparada cuando le han llovido bastantes ostias y puede tomarse la vida con ironía, reírse del dolor y empatizar con los seres más extraños porque sientes que hay algo, no sabes el qué, que te une a ellos.

Creo que no hubiera podido ni siquiera entenderlo antes y la narrativa de Grass, que sigue siendo complicada, me hubiera espantado para siempre mi sueño de escribir.

Hay autores que tienen tal maestría, que resulta imposible no darte cuenta de que nunca llegarás hasta ahí. Que te muestran tus propias limitaciones y que te hunden en la mediocridad, en saberte mediocre, en aceptar que vaya, nunca te van a dar el Nobel.

Pero al mismo tiempo, te influyen para ser mejor, para superarte, para estudiar, investigar, leer, crecer. Escribir, romper y seguir escribiendo. Tratar de salir de esa imperfección que te han mostrado que posees, mejorar, tratar de excederte a ti misma, no dejarte vencer ni sentirte derrotada.

Y no porque a base de superarte logres grandes metas, tengas éxito y hagas realidad tus sueños, que pueden ser muy locos e improbables, sino porque el mayor éxito que puedes tener, es superarte, mejorarte, aprender a vencer los obstáculos que la vida ha ido poniendo entre tú y tus sueños, y que de esa forma, aunque no se obtenga un reconocimiento público, el éxito personal y con él la felicidad, está asegurado.

Este verano leí “El rodaballo” y me convenzo que nunca estaré a esas alturas, pero todo lo que aprendo y todo lo que disfruto es ya, para mí, un exitazo.

Bueno, el artículo con los diez  libros imprescindibles, tendrá que esperar. Los textos, como los libros, no tienen dueño y fluyen, para aparecer en el momento menos pensado… y quizá el más necesario.

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Os envidio.

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No puedo evitarlo, os tengo envidia.

Pero envidia de la buena, envidia cochina, como se suele decir.

Llevo desde mediados de agosto sin poder escribir ni una sola palabra, de hecho, esto es lo primero que publico en el blog desde hace quince días.

Y trato de hacerlo, de verdad; trato de escribir, de corregir, de meterme en materia, pero no puedo, me cuesta mucho, tanto, que no escribo nada.

Tal vez sea que mi incorporación al mercado laboral es inmediata y ello significa que las metas que me planteé para este verano se quedan sin cumplir, será que sé lo que me espera en un invierno crudo y de duro trabajo en el que he de aparcar los sueños para ir muriendo en realidades y sin querer he comenzado ya la etapa de duelo por adelantado.

Será que desde el atentado de Las Ramblas y con la vista puesta en el 1 de octubre, Cataluña me está doliendo en un rinconcito del alma, y el miedo al futuro, no de Cataluña, que también, sino al futuro de España sin esa parte de lo que yo siento tan cerca y tan mía, me esta comenzando a doler.

Puede que sea tener que estar constantemente en las RRSS leyendo barbaridades y tragando veneno lo que esté callando mi voz.

No lo sé.

Solo sé que me cuesta escribir, que no hay forma de acabar aquello que comencé dos años atrás aunque también es cierto que un libro como el que me ocupa no se escribe fácil ni rápidamente, aunque mientras digo esto me suene a excusa barata.

Me voy diluyendo poco a poco en realidades grotescas, en necesidades que me obligan a ir contra mí misma, en silencios que guardan palabras que necesitan ser gritadas.

No puedo evitar sentir envidia de los que seguís escribiendo, de los que manifestáis opiniones y sois leídos, de los que podéis conciliar vuestra vocación con vuestro trabajo, de los que vivís en esa paz de saber que estáis donde queréis estar haciendo lo que queréis hacer y lo que os hace felices.

Tengo envidia de esas vidas que no son renuncias.

De esas voces que o callan aunque sientan dolor. De quienes hacen de su dolor, voz.

Yo enmudezco como esos pequeños ríos a los que les cierran las presas y se quedan en riachuelos que, más que correr, se arrastran por entre las piedras, acumulando todo su caudal en algo material y útil, algo que solo sirve para generar bienes y servicios y no para fluir naturalmente tal como dicta su propia naturaleza.

No puedo evitarlo. Os envidio.

Pero seguid fluyendo, por favor…a ver si vuestro ruido rompe mis presas.

Cinco libros para sonreír en Septiembre.

Cinco libros para sonreír en septiembre.

Septiembre está a la vuelta de la esquina y con él vuelve la rutina, el trabajo, el colegio, las preocupaciones y el dichoso síndrome post-vacacional.

O al menos eso es lo que dicen, pero también es cierto que septiembre es un regreso a las buenas costumbres, a los amigos y compañeros, a las rutinas , aplazadas por el calor y las vacaciones y lo que es mejor, es la oportunidad de comenzar algo diferente.

Es un mes que va a caballo entre los meses de asueto y los de obligaciones, entre la playa y la chimenea, entre el “dolce far niente” y la inercia laboral del día a día.

Has estado este verano leyendo novelas con enjundia, los últimos best sellers, las novelas de autores indies y esperas que, en cuanto llegue el fresquito y de cara a la época cumbre, comiencen a anunciar los nuevos títulos que tal vez estás esperando.

Para ese “in pass” literario y en una época en que la vuelta al cole nos pone de bastante mal humor, te voy a recomendar cinco libros de cinco buenas autoras (y dos de ellas puedo asegurarte que son la caña)  que te harán sacar la sonrisa este mes.

Cinco autoras que apuestan por libros con humor, con ironía, de una forma que te va a encantar y en la que por momentos hasta te puedes sentir identificada, sin dejar de tocar temas reales, incluso por momentos demasiado, pero a los que ellas le dan una vuelta de tuerca hasta conseguir que este mes, sonriamos.

 

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Mauro, yo soy tu madre.

Yolanda Quiralte.

Editorial. Intrépidas.

 

Puede un accidente casero cambiarle la vida a un ser maduro, cabal y emancipado? Puede. Y es que la vida de Mauro Álvarez Toledo no es la misma desde que se partió el escroto y los codornizos en la bañera por culpa del Gel de Coco Paraíso Tropical. Vuelve el personaje más gamberro de la literatura romántica y esta vez no lo hace solo; su madre, la Pichóloga, Chucky, los cafres de sus amigos, Madame Puri Parra, Juan Claudio, el Rey y por supuesto, Chuso le acompañan en una desternillante novela con la que no podrás dejar de sentir.

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Kilo arriba kilo abajo.

Perra de Satán

Editorial Versátil

Una novela divertida, irreverente y desacomplejada que no te ayudara a perder ni un gramo pero que puede hacerte tan feliz como comerte un trocito tras otro de tarta de tres chocolates mientras un gatito duerme en tu regazo. Perra de Satán acaba de cumplir los treinta años pero no tiene ningún tipo de crisis gilipollas. Simplemente esta gorda y ha decidido que ha llegado el momento de perder algunos kilos. No es que ella sea, lo que se suele llamar, una chica que se cuide, pero ha traspasado la barrera de los cien kilos y eso ya le parece una ordinariez. Le gusta mucho comer, desde un buen cocido a una tableta de chocolate de Milka con galleta, pero también es de las que, si se pone, se pone, así que ya que ha tomado la decisión de empezar una dieta va a poner todo de su parte para conseguir su objetivo. Y cuando las cosas van bien, su culo mengua sin problemas: frutas, verduras, ejercicio y nada de dulces, solo algún capricho por Navidad. Pero cuando todo va mal el tema de la dieta se le pone muy cuesta arriba, lo que es una putada porque Perra odia subir cuestas. Perra de Satán es muy amiga de sus amigos y muy amante de los hombres, pero también es una chica muy independiente que quiere hacer sus cosas por sí misma.

 

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La vida es suero.

Enfermera saturada.

Ed. Plaza & Janés Editores

Si no tienes claro si una enfermera que pincha en el turno de noche, es una DJ. Si estas convencido de que la persona que inventa el tamaño de las pastillas, no es buena persona. Si crees firmemente que llamarle pijama a la ropa de trabajo no es serio. Si no soportas a las señoras que te dicen en que vena tienes que pincharlas y alguna vez te has quedado mirando las venas de alguien en el metro, este es tu libro. Bienvenido al mundo de Enfermera Saturada. Un mundo donde el delirio se mezcla con el humor, a veces negro y siempre muy fino, y donde el día a día del hospital siempre supera a la ficción. Os lo juro por Florence Nightingale. Enfermera Saturada se define como una enfermera española que busca su hueco en la sanidad. Sus turnos empiezan en planta, baja a uci, sube a prematuros y termina en urgencias. Esta enfermera se maneja como pocas en las redes sociales, desde donde cada día decenas de miles de personas ven como repasa, con humor y descaro, la actualidad de su hospital, de cualquier hospital de España.

 

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Manual de la perfecta cabrona.

Elizabeth Milts.

Editorial. Punto de lectura

A muchas mujeres las han educado para actuar siempre de la manera «correcta». Sin embargo, ese esfuerzo no solo no las hace felices, sino que incluso les impide alcanzar lo que desean. Pero en cada mujer existe una fuerza fundamental y poderosa que muchas veces preferimos ignorar. Es valiente, no se anda con paños calientes, no se deja pisar… Toda mujer lleva una «cabrona» dentro, conseguir que emerja para ayudarnos a vivir mejor es solo cuestión de que aprendamos a escucharla y seamos capaces de superar nuestros miedos.

Con humor e ingenio, Elizabeth Hilts nos ofrece en este libro los consejos básicos para que, de una vez por todas, la cabrona tome el mando.

 

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Ante todo, mucho Karma.

Laura Norton.

Editorial Espasa.

Si creías que con “No kulpes al karma…” te habías reído todo lo que había que reírse, estás muy pero que muy equivocado. Si creías que después de volver con Aaron, Sara, nuestra Sara, iba a alcanzar la paz y la serenidad, es que no la conoces… ni a ella, ni al p… karma. Al comienzo de esta novela, Sara se encuentra justo al principio de su cuento de hadas: un trabajo apasionante, un esposo apasionado y un hijo de anuncio. Pero a pesar de esta mano ganadora, ¿es feliz? Pregunta retórica donde las haya: si no tiene motivos para torturarse, Sara los buscara hasta debajo de las piedras, y los encontrara, ¡vaya si los encontrara!

 

 

Antología benéfica de fantasía y ciencia ficción

Me parece una excelente causa y como sé que casi todos sois amantes de las letras, os animo a participar en este precioso proyecto.

Libros, lectores, escritores y una taza de café

Tal y como anunciamos en el grupo, después de las antologías de Terror y Amor, llegan los 40 relatos de fantasía y ciencia ficción.

Sí, sí, como lo estáis leyendo. Hemos regresado de las vacaciones con las pilas muy cargadas y tenemos muchas sorpresas preparadas para vosotros.

Seguro que ya estáis ardiendo en deseos de saber cómo participar con un relato en este proyecto solidario. Pues aquí os lo explicamos todo:

Esta antología, como las otras, será benéfica y todos los beneficios irán a la Fundación “Hospital amic” de Sant Joan de Déu de Barcelona para la humanización y apoyo del tratamiento de cáncer y la leucemia infantil. El plazo de recepción de relatos se abrirá el 1 de setiembres y finalizará el 30 del mismo mes a las 12 de la noche.

La extensión de los relatos debe oscilar entre: 500 y 3000 palabras e ir acompañados con…

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Autoedición, coedición y edición. ¿De qué va esto?

nina peña- edicion - autopublicacion - copublicacion

Bueno, ya tienes tu libro terminado y ahora se abre ante ti un mundo infinito de formas de publicarlo.
Las editoriales florecen por doquier, nunca ha sido más fácil que ahora publicar un libro y la posibilidad de los eBooks te permiten llegar a lugares donde ni siquiera te habías imaginado… pero, realmente, ¿sabes qué hacer con tu libro?
Lo que haces es plantearte cómo lo quieres publicar, si en formato tradicional o en electrónico o quizá en ambos, pero te encuentras que, en todo caso, hay cientos de editoriales que, ¡oh sorpresa! están dispuestas a publicarlo, a correr el riesgo, a apostar por ti y por tu talento.
Bueno, voy a ponerte los pies en la tierra y a desentrañar cómo funcionan esas editoriales que se están pegando por publicar tu libro y esos métodos nuevos de publicación que están a tu alcance.
Primero que nada mira el nombre de la editorial. Si es Planeta adelante… si no es Planeta pero su sello está en todas las librerías que has visitado, está publicando con escritores que ya se han hecho un hueco y van adquiriendo prestigio, también adelante. Si no es así, probablemente, te conviene seguir leyendo.
Has de tener en cuenta de que el mundo editorial ha evolucionado y la versión romántica y bohemia del editor y del escritor es algo que se ha quedado en la literatura. Ahora las editoriales son negocios, son empresas que quieren obtener beneficios, algo que es obvio, y que aunque creas que apuestan por el arte, no publican por amor al arte.
Es lo que yo llamo vivir del cuento y no de la literatura.
Esas editoriales te proponen un modelo de publicación que, ante la disyuntiva de tener que hacerlo tú casi todo, comienzas a pensar si no sería mejor autopublicarse.
Por eso, porque posiblemente ante tanta información cruzada, tanta promesa y al mismo tiempo tantos comentarios como lees en redes sociales sobre casos “extraños” la autopublicación te parece un buen recurso.
Voy a desgranarte en qué consiste todo eso.

AUTOPUBLICACIÓN

Como su propio nombre indica, te lo vas a tener que publicar tú mismo. Buscar una imprenta, maquetar el libro, corregirlo, hacer la portada, revisar las pruebas de imprenta, hacerte cargo del IBSN y del DL, asumiendo los costes de todo.
Si has pedido presupuestos sabrás cuánto cuesta una buena corrección, una buena portada y maquetación, cuanto es el coste por libro en una imprenta. Si tienes cash, perfecto, adelante.
Pero antes piensa que cuando esté el libro impreso, ya en tus manos deberás asumir la distribución, el marketing, la promoción… ahí es donde puede que tengas dificultades si pretendes hacerlo tú todo y solito, porque posiblemente no tengas los contactos necesarios, no conozcas los canales de distribución ni sepas de marketing como para tener una buena estrategia. (No, tres spam en Facebook no es marketing)

 

COEDICIÓN

Bien, visto que autopublicar en formato tradicional no es tan fácil como lo pintan comienzas a barajar la posibilidad de la coedición.
La coedición consiste en publicar tu libro corriendo a medias con los gastos tu y la editorial maravillosa con la que te pusiste en contacto vía email una vez y te ha llamado trescientas veces para ver si cerráis el contrato.
La coedición te ofrece la impresión, el trámite de IBSN y DL, la promoción del libro, la distribución en librerías y la venta en su extenso catálogo de libros online. Ellos ponen una parte del dinero y tú la otra, en concreto tú pondrás un 50%, pero posiblemente en el contrato te ofrezcan un 45% de los beneficios, con lo cual las cifras comienzan a no cuadrarte.
Además, la portada, la maquetación y sobre todo la corrección te las van a querer cobrar aparte porque eso ya no pertenece propiamente a la parte editorial sino que debería llegar el libro ya corregido, bien maquetado y a poder ser con una portada fantástica en la que ellos se van a limitar a poner su sello.
Pero bueno, como te prometen una buena distribución, aún sopesas esa posibilidad. Te prometen también una cantidad increíble de libros, tal vez 500 en la primera edición.
Piensa. Si tienen tan gran distribución, si llegan a 300 librerías de forma presencial más su web… ¿cuántos libros van a dejar en ellas? ¿Dos ejemplares? Algo no concuerda.
Lo más posible es que no te impriman esos 500 libros o que no tengan esa inmensa red que dicen tener. Quizá ambas cosas.
La coedición es, para mí, la peor opción de todas, porque tú vas a poner no solo el libro del que eres autor sino un inmenso trabajo (recuerda que te vas a encontrar con 500 libros para vender) para tener que dividir las ganancias.

 

EDITORIALES

Aquí hay partes muy diferenciadas. Porque aunque sean editoriales no todas funcionan de la misa forma.
Ante todo, una editorial va a correr con todos los gastos del libro, va a apostar por ti pero no todas las que te dicen eso van a cumplirlo del todo, así que por experiencia propia, voy a darte las claves para que sepas con quien te puedes encontrar.
– Desconfía de aquellas que te pidan dinero, eso sería coedición aunque no te lo digan.
– Desconfía de aquellas que te dicen que vas a estar en toda España, en las mejores redes de librerías y en las más conocidas. No suele ser así.
– Desconfía si te ponen un número elevado de ejemplares para la primera edición y en el contrato te ponen clausulas como que tú has de hacer frente al pago de los ejemplares devueltos de depósito o del stock.
– Desconfía si te hacen firmar un contrato sin fecha de finalización en los derechos de autor.
– Desconfía si el pago de los derechos de autor no es en dinero contante y sonante y pretenden pagarte con ejemplares de tu propio libro del que, por cierto, no contemplan ofrecerte ningún ejemplar de cortesía.
– Desconfía si te están prometiendo todo aquello que soñaste alguna vez. Posiblemente no sea cierto y estén jugando con tus ilusiones.
– Desconfía si no te preparan presentaciones en tu ciudad o sí te exigen que estas no sean en ninguna librería de prestigio para poder tener más margen de beneficios.
Y a estas alturas te estarás preguntando en quién puedes confiar, y hasta tal vez comiences a mirar tu libro con rencor.
Confía en ti y en tu instinto. Si en una entrevista ves algo raro o detectas una adulación o grandilocuencia que no corresponde, posiblemente te están dorando la píldora.
Confía en una editorial que te desgrane punto por punto los gastos que ellos asumen y los porcentajes de beneficios para todas las partes, eso incluye la imprenta que se lleva ya un 30% del precio del libro y las librerías que se llevan otro 30%, lo cual deja apenas un 40% de beneficio para ti, para la editorial y al que hay que restar los gastos de editorial, tales como la obtención de IBSN y DL, maquetación, portada, una última corrección y edición. He dicho última corrección, el libro ha de estar corregidísimo cuando llegue o ningún editor lo leerá.
Puedes confiar en quien te hable de lo difícil que es vender, en quien te proponga un número concreto de ejemplares que como mucho serán 100, en quién te proponga librerías con nombre y dirección aunque sean pocas, y sobre todo, confía en quien te diga que va a trabajar contigo codo a codo, proponiéndote presentaciones, charlas, acciones concretas donde tú puedes ir con tus libros, quédate con quien te diga que vas a tener que mover el culo y promocionar tu propio libro, que vas a estar en las ferias del libro de tu ciudad y en los pueblos colindantes pero no en el Retiro ni en las Ramblas.
Todo eso es el mundo real y así están funcionando pequeñas editoriales que apuestan por autores noveles, casi desconocidos en sus propias ciudades, desconocidos por completo para el resto del mundo.
Es el primer paso para publicar, para darte a conocer y para tener tu libro en las manos.
Que vayas a más va a depender de ti, de tu talento y de tu trabajo, pero esa editorial, es el mejor trampolín que tienes para comenzar a publicar en papel y cumplir el sueño de ver tu nombre en las estanterías de tu librería favorita.

Articulo publicado en la web de la editorial Acen Editorial, desde la cual puedes adquirir mis libros en el formato tradicional de papel.

https://aceneditorial.es/autoedicion-coedicion-edicion-va/#.WXcwaqfk5Mg.facebook

https://aceneditorial.es/libro/rosa-los-vientos/

https://aceneditorial.es/libro/huelen-las-nubes/

 

Las mujeres del Levantamiento de Pascua.

 

El mediodía del 24 de abril de 1916 en el lunes de Pascua, un grupo de ciento cincuenta personas ocupan la Oficina General de Correos de Dublín, en el centro de la ciudad. De forma simultánea en otros lugares, otros grupos armados toman posesión de edificios estratégicos en distintos puntos.

Es lo que ha pasado a la historia como el Levantamiento de Pascua, un movimiento organizado durante mucho tiempo atrás contra el poder imperial británico.

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Proclama de la Constitución del gobierno provisional de Irlanda

En el edificio de correos, ondea la nueva bandera tricolor de la república irlandesa y Patrick Pearse, líder del movimiento independentista y nacionalista irlandés, lee una proclama de lo que será la Constitución de la nueva República de Irlanda, siendo dirigida, por primera vez a los irlandeses y las irlandesas.

 

La proclama incide en su cuarto párrafo en que “la república garantiza la libertad religiosa y civil e igualdad de derechos y oportunidades a todos sus ciudadanos y ciudadanas” y subraya que el nuevo gobierno será elegido tan pronto como sea posible por sufragio de todos sus hombres y mujeres.

Hoy quizá nos puede parecer muy normal y tal vez ni siquiera veamos qué tiene esto de especial, pero hay que recordar que estamos hablando de 1916 y que en aquel entonces solo seis países de todo el mundo tenían aprobado el voto femenino y restringido su derecho a ser representantes electas. En aquel momento fue algo rompedor porque muchas constituciones ni siquiera equiparaban a la mujer con el hombre en calidad de ciudadana.

No voy a profundizar en la sociedad irlandesa ni mucho menos en el conflicto casi milenario que a lo largo de la historia han tenido los británicos y los irlandeses, ni tampoco en el sempiterno imperialismo británico al que Irlanda estaba más sujeta que muchas de sus colonias.

Voy a fijarme en las llamadas Mujeres del Levantamiento de Pascua.

La sociedad victoriana británica, que relegaba a la mujer a un papel puramente ornamental, sumiso y modesto, chocaba de frente con la tradición celta en donde la mujer ejercía unos roles de liderazgo y en la que su tradición oral mantenía el testimonio de personajes femeninos llenos de determinación, coraje, astucia y orgullo.

Con el estallido de la I Guerra Mundial, las mujeres comenzaron a mostrar su desacuerdo con el alistamiento de sus familiares varones en un ejército y una guerra que ellas no veían como propia y con la que no se sentían en absoluto identificadas puesto que los hombres se veían obligados a luchar al lado de sus propios opresores en lugar de luchar por la independencia de su propio país.

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Cosntance Markiewicz, conocida como La condesa roja.

En las ciudades más importantes de Irlanda como Dublín, Cork, Belfast o Limmerick, las mujeres se manifiestan contra esa guerra en movimientos encabezados por las líderes femeninas más destacadas, como Hannah Sheehy-Skeffington, Constance Markiewicz, quienes apoyaron la huelga general de trabajadores de 1913.

 

El movimiento obrero irlandés aúna posturas abiertamente socialista y reconoce la discriminación de la mujer como uno de los defectos del sistema capitalista. Aunque existían varios sindicatos de mujeres irlandesas como el fundado por Maud Gonne en el año 1900, es el 1914 cuando Constance Markiewicz y Mary MacSwiney fundan la Liga de las Mujeres en las que se agrupan mujeres profesionales y obreras.

Ambos sindicatos femeninos convergen en la planificación del Levantamiento de Pascua, insurrección que se comenzó a planear realmente en 1914, tres años antes.

Tras un acalorado debate sobre las funciones que las mujeres del sindicato debían realizar en la insurrección, se les otorgó un papel puramente auxiliar y tradicional con el que, por supuesto, ellas no estuvieron de acuerdo.

Sin el beneplácito de sus compañeros, las mujeres comenzaron a organizarse por su cuenta; además de prepararse para las tareas asignadas, aprendieron a disparar y a recibir entrenamiento militar independiente en las montañas irlandesas.

Las mujeres, además, también realizaron una labor activa en el tráfico y distribución de armas.

nina peña - levantamiento de pascua - maud gonneEl concepto victoriano de la mujer que tenían los funcionarios británicos que no las reconocían como sujetos con pensamientos políticos y capaces de cometer actos de rebelión, les permitía pasar las armas escondidas sin temor a registros en aduanas y puestos fronterizos, llevando detonadores para bombas y carretes de metal debajo de las ropas, disimulados con los abrigos y en la parte interior de los sombreros.

El 24 de abril, la fecha señalada para el levantamiento, las mujeres se reunieron frente a Liberty Hall y desde ahí se dirigieron a las diferentes guarniciones sublevadas.

Obviamente, muchos se negaron a tener mujeres combatientes en sus filas, pero estas no aceptaron sus negativas y se fueron organizando de forma que en cada guarnición, de unos 120 ocupantes aproximadamente, 35 eran mujeres, y entre ellas Constance Markiewcz fue la segunda al mando, aunque terminó siendo la comandante, en Saint Stephen, s Green.

La fuerte respuesta de los militares británicos, que llegaron a destrozar Dublín con bombardeos desde el río, hizo que las mujeres, además de actuar como combatientes, enfermeras y cocineras, se arriesgaran a ser mensajeras y portadoras de las armas bajo el fuego enemigo.

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Margaret Skinnider

Para poder moverse con soltura entre las líneas y el fuego cruzado llevando mensajes o armas, las mujeres se cambiaban de ropa, como cuenta Margaret Skinnider, que asegura pasar por hombre ante los dos frentes pero cambiarse de vestuario retomando las ropas femeninas engañando a los dos bandos con su concepto tan arraigado del rol femenino que les impedía considerarla como enemigo en potencia y sí como un sujeto pasivo.

 

Gracias al trabajo de espionaje realizado por las mujeres como Helena Moloney y Rosie Hackett, que eficientemente informaron de los cambios de guardia y el posicionamiento de los soldados, se pudo tomar el inexpugnable Castillo de Dublín, en el cual ellas ocuparon posiciones estratégicas y esperaron la llegada de sus compañeros.

Esta situación fue algo realmente insólita y causó estupor en las filas británicas más o menos conservadoras. Los periódicos se hicieron eco de “mujeres corriendo bajo fuego enemigo sin sombrero” o “chicas irlandesas enfrentándose a un grupo de 200 hombres británicos”

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Helena Molony

Helena Moloney reconoció que hasta esa fecha, no se tiene noticias de hombres y mujeres combatiendo juntos en un mismo cuerpo militar.

 

La mujer que más escándalo causó fue Constance Markiewicz quién según explican los periódicos de entonces, “llevaba ropas de hombre, con dos revólveres en su cinturos y liderando el ataque de una tropa de hombres.”

Las guarniciones tuvieron que ir desplazándose a partir del miércoles por la ciudad tratando de rechazar el avance británico.

El jueves llega a Dublín procedente de Inglaterra Sir John Maxwell y coloca a Irlanda bajo la ley marcial teniendo plenos poderes en todo el país. Su misión; terminar con el alzamiento lo antes posible y sin reparar en modos.

En los días sucesivos Dublín es bombardeada sin miramientos y sin piedad por el buque Helga fondeado en el rio Liffey, además, los soldados disparan a toda persona que se cruce por delante esté o no involucrada en la insurrección, lo que convierte a Dublín en un infierno y al levantamiento en algo impopular para los ciudadanos de a pie.

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Winnifred Carney

El viernes Conolly, fundador del partido socialista irlandés y uno de los cabecillas de la rebelión, ordena a las mujeres que abandonen las posiciones los edificios y las guarniciones, pero tres de ellas se oponen a esa rendición femenina; ellas son Julia Greenan, Winifried Carney y Elizabeth O, Farrell quién jugara un papel fundamental, y al mismo tiempo una de las páginas más tristes de la historia del feminismo, de intermediaria entre las tropas británicas y las rebeldes llevando el documento de rendición a todas las guarniciones bajo el fuego cruzado para que estas lo suscribieran.

 

La última guarnición en rendirse fue la la de Constance Markiewicz , St. Stephen Green, quien convenció a sus mujeres diciéndoles que “aunque muchas de nosotras preferiríamos la alternativa de caer bajo las balas del enemigo, la obediencia es una virtud fundamental de un buen soldado”.

En un gesto que ha quedado para la historia, la condesa roja, como comandante de la guarnición, dio la mano a todos y cada uno de sus subordinados antes de rendirse al general Lowe y besó su revólver antes de entregarlo.

Muchas mujeres fueron detenidas o encarceladas y se les tuvo que aplicar un trato especial en las cárceles militares puesto que no existía el precedente de mujeres presas.

Muchas mujeres combatientes lograron escapar…vestidas de mujer.

Aunque fueron las primeras mujeres presas políticas de la historia del nacionalismo irlandés, las enviaron a la cárcel de Kilmainham donde recibieron un trato similar al de sus compañerospero con sentencias muy diferentes al ser juzgadas.

Maxwell, tras juicios sumarios, ordenó el fusilamiento de los siete cabecillas firmantes de la proclama republicana y el traslado de 3.500 presos a cárceles en Inglaterra.

La mayoría de mujeres fueron, sin embargo, liberadas y solo siete de ellas cumplieron condena en prisión y aunque Constance Markiewicz fue sentenciada a muerte, se le condonó la pena por ser mujer, algo por lo que ella protestó enérgicamente con otra frase que también ha pasado a la historia; “ustedes no han tenido ni siquiera la decencia de fusilarme”.

Con todos los miembros de la insurrección muertos, fusilado o en cárceles y tras la brutal represión política, las organizaciones femeninas se unieron para dar continuidad a sus ideales, dispuestas a seguir luchando por el logro de la independencia de Irlanda.

Recaudaron fondos para las viudas y huérfanos de los combatientes, organizaron la defensa de los presos, realizaron movilizaciones públicas, consiguieron volcar a la prensa a su favor y despertar la simpatía de la opinión pública a favor de la causa rebelde a pesar de que en el momento de acabar el levantamiento estuvieran la mayoría de ciudadanos en contra.

nina peña - levantamiento de pascua - grace gifford plunket
Grace Gifford Plunket, viuda del poeta Joseph Plunket muerto durante el levantamiento.

Grace Gifford Plunket dirigió en Comité de Defensa de los Presos Políticos de tal forma que transformó la percepción de la mayoría de irlandeses en relación con el levantamiento de Pascua.

 

En 1917 enviaron delegadas a Estados Unidos para hablar sobre todo lo sucedido en la rebelión y lograron apoyo económico para los presos, llegando a crear la Asociación Americana por el Reconocimiento de la República Irlandesa.

Las mujeres que continuaron en Irlanda siguieron con las mismas actividades en la clandestinidad de forma que fueron continuamente arrestadas. Katleen Clarke, Constance Markiewcz, Maud Gonne y Hannah Sheehy, las cabezas más visibles, eran detenidas constantemente y liberadas tras comenzar huelgas de hambre.

Las estructuras femeninas fueron fundamentales para la organización de las futuras elecciones. Constance se convirtió en 1917 en la primera mujer elegida representante de la Cámara de los Comunes, aunque renunció a su cargo por no reconocer el gobierno de Reino Unido.

nina peña - levantamiento de pascua - kathleen clarke
Kathleen Clarke

Tras la denominada Guerra de la Independencia, 1919-1921 en que las mujeres actuaron como red de apoyo y agentes de inteligencia, cinco de ellas fueron elegidas miembros del Daíl Eireann; Constance Markiewicz, Kathleen Linch, Caíllin Bruga, Kathleen Clarke y Mary MacSwiney.

 

Sus diferencias en la aceptación del tratado que convertía a Irlanda en un estado asociado pero no independiente a cambio de la secesión de la isla y la permanencia del Ulster como posesión británica, les valió el nombre de Las furias.

Las mujeres irlandesas, herederas de una tradición celta en que la mujer posee la valentía, la determinación, el orgullo y el coraje, como rasgos fundamentales de su carácter y que se reflejan tanto en su historia como en su mitología, han sido imprescindibles en la historia de Irlanda, aunque, como suele ocurrir, sus nombres se han ido diluyendo a medida que la vida política ha avanzado con nuevos líderes masculinos.

Sin embargo, en los cientos de conflictos que Irlanda y Reino Unido han protagonizado a lo largo de su historia de enfrentamientos, las hijas de Irlanda han luchado ya no solo con las armas, algo quizá inaudito en hasta ese momento, sino también con el amor, con la perseverancia de sus ideas, con la continuidad de las tradiciones, la educación y la recuperación de su cultura celta, la continuidad de su idioma, el Gaélico irlandés, que fue prohibido durante generaciones, la tradición oral de sus leyendas y sus cuentos más sentidos y populares.

Mary MacAleese, presidenta de Irlanda en 1997 dijo de ellas: “Felicito a las mujeres de Irlanda porque además de ser la mano que mece la cuna han sacudido al sistema; esa es la fuerza del poder de la mujer.”

nina peña - levantamiento de pascua - elizabeth o farrel
Elizabeth O´ Farrell merece un apartado personal. Esta mujer pasará a la posteridad como la mujer que fue borrada de la historia. Como he contado anteriormente Elizabeth fue quien desafiando el fuego cruzado llevó el documento de rendición de una a otra guarnición hasta lograr el alto el fuego. Pues bien, en la fotografía de ese instante en que Pearse se rinde a Lowell, Elizabeth fue eliminada de la fotografía, borrada por completo porque no querían que una mujer apareciera en ella.

original

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Cuentos Perdidos” de Nina Peña

He tenido reseñas bonitas, de verdad, y emotivas, pero esta me ha llegado al alma…Gracias Raquel.

El gato de Ligeia

Si algo tienen las historias de Nina Peña que tanto nos encandilan es esa peculiar manera de expresar el amor en unas líneas. Reconozco estar iniciándome todavía en el universo de los autores independientes, pero hacerlo de la mano de Nina y sus Cuentos Perdidosha resultado ser todo un placer. Autora de libros como Las sufragistas, ¿Cómo que a qué huelen las nubes?, Rosa de los vientos yPalabras que sanan, que todavía tengo pendientes en mi lista de lecturas, recita a la perfección las frustraciones, los deseos, las pasionesy las preocupaciones del ser humano desde el interior.

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Celeste F. Reina. Rimas prematuras.

nina peña - celeste reina - poemas - rimas prematuras

Hoy en la sección de mi blog en la que comparto la obra de compañeras y amigas quiero presentaros a Celeste F Reina, la guapísima y jovencísima autora de Rimas prematuras, su ópera prima en la que ya se descubre a una mujer con inquietudes, ideas, profundidad y muy buen hacer.

Celeste F. Reina (1998 Sevilla) nació en el seno de una familia modesta y trabajadora. Iniciada en la lectura por la influencia de sus jóvenes padres, pronto sintió esas ansias por saber más y descubrir el mundo a través de las páginas de un libro.

Se interesó en la escritura a muy temprana edad, escribiendo breves relatos infantiles como proyecto de sus clases de Lengua y Literatura, en el colegio de su pueblo natal, Camas.

Descubrió su pasión por la poesía leyendo su primer libro de poemas, “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez, algo que a mí, personalmente me encanta porque también fue mi iniciación a la literatura de “mayores”.

En su adolescencia, continuó con lecturas como “Rimas y leyendas” de Gustavo Adolfo Bécquer o la “Antología de la Generación del 27”, donde encontró grandes maestros, como los sevillanos Cernuda y Vicente Aleixandre.

En su paso por el instituto, su poesía maduró y se hizo más compleja, lo que la llevó a ganar varios galardones como:

  • IV Concurso de Relatos Cortos por el Ayuntamiento de Camas.
  • Finalista en el II Certamen Sierra de Francia.
  • Seleccionada en el IV Concurso de Microrrelatos de Ojos Verdes Ediciones.
  • Finalista en el XII Concurso de Poemas Temáticos, “Dedicado a…”, de la Red Social de Poesía.

Dichos premios le otorgaron la confianza para recoger sus textos en una colección de poemas y, con ello, cumplir su gran sueño, publicar su primer libro de poemas, Rimas prematuras, que ya está en el mercado y a vuestro alcance en este enlace.

rimas-prematuras

 

http://editorialcirculorojo.com/rimas-prematuras/

Os dejo con un par de bellos poemas de su libro. Espero que os guste.

 

SE APAGA

Dime y solo dime; cómo es

posible vivir sin la persona amada,

a menos de un palmo de distancia.

 

Cómo es posible respirar un aire

en el que su ausencia se escapa,

y deja una estela parecida al viento,

frío e inhóspito, demasiado gélido.

 

Y cruel angustia se apodera de mis ojos

pues queriendo o sin querer, frágil lloro,

por la inexistencia de su presencia,

dejando en las entrañas un sentimiento roto.

 

Cuanto más tiempo pasa de su llegada,

la angustia que antes lenta prendía,

ahora la mecha efímera quemaba.

 

Y en infernal carrera las ansias

retan al tiempo, eterno y duro rival,

que siempre rememorando a la realidad

se convierte en fiel, vertiginoso compañero.

 

Es entonces cuando la locura,

paraliza mi mente, increpando mi alma

torturada por el reloj que lento avanza…

es entonces cuando la bomba estalla,

 

Cuando mi ser detona

y atrapado en el cosmos se apaga.

 

LIBERTAD

Nací en la cuna

del olvido,

y fui olvidada.

 

Nací desnuda;

inocente e ignorante,

ante las viles sombras

que en la oscuridad me acechaban.

 

Nací juzgada;

sin defensa, ni palabra,

quisieron hacerme esclava,

recluirme en una jaula.

 

Nací siendo presa;

de un mundo de etiquetas,

falsas sonrisas que cubren

sus miradas indiscretas.

 

Nací sin voz;

ante una sociedad que grita,

que decide de quién es

la sangre que se va a verter.

 

Nací coartada;

limitada por las reglas,

los márgenes de un libro

al que suelen llamar “Ley”.

 

Nací sofocada;

entre los gritos del pueblo,

luchando por derechos

que la élite no quería ver.

 

Nací voraz;

como pequeña llama,

ante un seco pastizal,

temeraria e insaciable.

 

Nací pronunciada;

entre los labios desesperados

de una triste muchedumbre,

esclava de una clase noble.

 

Nací como un deseo

que brinca en el corazón

y al miedo hace ajeno.

 

Nací en el alma y la mente

de los hombres,

en las entrañas del dolor.

 

Nací en tiempo extraño,

libertad me otorgó el mundo,

y libertad soy.

 

Maifa Rieseberg y el mar.

nina peña - maifa rieseberg - mar - poemaEl mar teje un velo de bruma en el horizonte donde navegan grandes albatros nubes hacia el infinito.

Y en una sinfonía de rosas nace el sol, brasa tímido detrás de su muselina gaseosa. Delicadamente pinta una tela puntillista de rosa tierno y cálido, mientras la plata blanquecina del mar va sonrojándose de susurrante enamoramiento.

Prepara un lecho suave y brillante en que el sol pueda recostar suavemente su mirada cálida.

El mar se mece y ondula su vientre como una hetaira, con lentitud calculada, con suavidad lasciva, cantando bajito eróticas pasiones por una mirada rosa y una caricia incendiaria de pasión efímera.

Cada amanecer es distinto, no hay dos iguales.

19732315_10207687004288046_2091684990748299566_nCada onda de luz, cada nube, cada brisa y fragancia cada detalle que puede ser visto, sentido.

Como cada día, como cada instante, nada es igual en la naturaleza. Madrugar y ver salir el sol, ir a buscar su nacimiento, en la ciudad, o fuera de ella, me ayuda a recordar que cada momento es único y singular, y que la vida es una sucesión de amaneceres y ocasos en todas las dimensiones de lo humano, permanentemente.

Detenernos aquí, ahora, en el instante presente a captar el amanecer de lo que sea: un saludo, un latido, la luz que entra por la ventana, el aire que nos alimenta en este momento, lo que sea que viene a decirnos hola.

Grises antracita, grises ratón, grises perla, grises blancos, blancos grises. Sinfonía gris. Aguas expectantes y mansas, de caricia cálida para pasear acompañada por una chica grande. Que extraño y precioso es ver crecer a las personas y adivinar un largo recorrido interno hacia un abanico de plenitud.

A salto de mata, ver cómo evoluciona con un alma cada vez más luminosa. Gris está el día que sonríe entre nubes y juega con la luz haciendo senderos, guiños, surcos, explosiones amarillas.

Grises que se vuelven blancos de sal y luminosidad, blancos de calor, blancos que conquistan el cielo en un alarde de poderío. Y en la arena dorada y sucia pasan las almas transeúntes mañaneras en busca de paz y de inconfesados objetivos

18557496_10207324471864962_2258776440410961104_nRoja bola entre seda de bruma sale del mar susurrante y tierno, lánguido y delicado. Líquida plata orlada de puntadas azuladas murmura la balada de los enamorados de la paz y el silencio.

Rosada mañana de luz tamizada por una muselina delicada donde vagan extraños pájaros de nubes mullidas e inciertas a ras de agua en la precaria raya del horizonte.

Baladas de agua cálida y mimosa surcan la brisa.

El mar ofrenda a la arena posidonias, rayas esmeraldas para que luzca joyas brillantes de perlas de sal. Pero la arena ya no mira las ofrendas, tiene la espalda erizada de cañas y de dolor de la soberbia del pescador. En la escollera conquistada, lucen picas, banderas y sombrilla en el contraluz de la mañana.

Sombras chinescas en el aire tenue y salado auscultando el mar que gluglutea entre piedras para solaz de pulpitos y cangrejos tímidos, mientras las rayas plateadas de algunos peces se burlan del pescador. Dos gaviotas pelean por unos despojos mientras empieza para la playa el sufrimiento del verano, pies y toallas, picadura de parasol y gritos de alborozo.

15202650_10206118366273076_8252149351764845466_nRumorea sin tregua con rabiosa constancia bajo un dosel de nubarrones grises que se pavonean en el agua ora de gris morado ora verde hosco. El mar le ha robado tanta arena a la playa que va empachado; se ha preparado una larga cama plana donde desenrollar sus encajes de espumajos chulescos. Está ufano el mar de sus hazañas de ayer, invadió la playa y dejo charcos que se bebe la arena con paciencia donde revientan burbujas salobres en un glup suave y estirado y las nubes se hacen selfies en sus espejos. Las olas suben en alardes de matón de verano con ímpetu de película mala dejando figuras de fieras antediluvianas que se escurren cobardes hacia su guarida eterna.

Entre nubes se asoma el sol haciendo poses, en estrella, en raya, en punto y coma, en exclamación.

El sol está jugando con las nubes, mientras el mar, en el horizonte humea, caliente de rabia, caliente de verano contra la brisa matutina.15179117_10206118364113022_2681530507568806355_n

PD. Muchas gracias Maifa por permitirme compartir tus escritos. Es un placer y un honor tenerte en mi blog.

 

Los clásicos y la dignidad de un pueblo.

nina peña - politica - articulos

Los acontecimientos de los últimos tiempos, y en concreto de los últimos días, me hacen pensar que los españoles somos una sombra de aquello que una vez creímos que nos representaba como carácter nacional y que se ha quedado presente en la literatura; de aquel Quijote que luchaba contra las injusticias, desfaciendo agravios y enderezando entuertos o de aquellos habitantes de Fuenteovejuna que, todos a una, acabaron con la arbitrariedad del comendador, sus injusticias y sus abusos.

Tendríamos que recurrir a los clásicos para tratar de animar el espíritu patrio de buscadores de justicia, algo soñadores, que siempre hemos tenido.

En apenas un par de días, hemos tenido que ver al presidente del gobierno declarando en la audiencia por corrupción y nos hemos quedado tan anchos.

Sí, algunos hemos protestado, hemos puesto un tweet, un mensaje en Facebook y nos hemos quedado tan tranquilos con nuestra protesta, porque, ¿qué más se puede hacer salvo ejercer el derecho a la pataleta?

También estamos inundando las redes con mensajes de apoyo a Juana Rivas, una masa de gente que ha conseguido convertir el drama de esta señora en Trending Topic mientras ella, en unas pocas horas, pasará a ser fugitiva de la justicia y estará en busca y captura como una delincuente.

Estamos tan acostumbrados al horror que ya nada nos espanta.

Los cientos de casos juzgados por corrupción y los miles de casos de malos tratos machistas en lugar de rebelarnos nos dividen porque siempre hay quienes se quedan en la forma y no en el fondo de estas cuestiones.

Siempre hay quienes son más papistas que el Papa.

Volviendo a los clásicos, nuestro “comendador” particular, como si de Fuenteovejuna se tratara, no ha hecho sino burlarse de nosotros en un esperpento de testimonio y de declaraciones de amnesia que a cualquiera le valdrían una pensión de invalidez, y de paso, pone en duda la honestidad de los ciudadanos como si solo él y su ralea fueran los poseedores del honor y la verdad; es decir, nos ha dejado a todos como tontos al creer que cualquier cosa que diga nos la vamos a tragar, insultando, de paso, la inteligencia de todos quienes vimos aquel simulacro.

Juana Rivas, nuestra Laurencia particular, nos ha restregado por las narices la ley injusta que, a falta de leer y entender todo el proceso judicial, le obliga a poner su vida y la de sus hijos en peligro por el simple hecho de rebelarse contra la violencia y pretender vivir en paz. Nos ha echado en cara la falta de coraje que tienen las instituciones en todo aquello que signifique proteger a las mujeres de la violencia machista y en muy poquitas palabras, de hecho ninguna, está demostrando que aquello que la justicia no es capaz de hacer, lo vamos a tener que hacer las mujeres de la forma que sea y por nuestra cuenta.

La gente, el pueblo, los villanos de Fuenteovejuna, nos hemos quedado tan tranquilos con todo esto porque ¿qué podemos hacer?

Nos conformamos con posicionarnos a favor o en contra de las cosas, de hablar acodados en la barra del bar, o dar “me gusta” en las redes sociales.

No vemos el fondo.

Hasta los seguidores más acérrimos de Rajoy deberían tener en cuenta de que no se puede soportar tener un presidente que es llamado a declarar como testigo en un juicio por corrupción y en el que además dice no acordarse de nada ni saber nada. Las opciones son dos; o lo sabía todo y es un corrupto o no sabía nada y es un incompetente, lo cual en ambos casos le incapacita para seguir ostentando el cargo.

Y seas del partido que seas deberías pensar así.

Que existan personas que justifiquen esta corruptela, que la nieguen a estas alturas, o que te digan tan campantes, “si yo estuviera ahí haría lo mismo” es de una necedad tan brutal que parece mentira que no hayamos evolucionado en nada nuestro espíritu democrático, es más, muestra una involución casi feudal.

Que otros se escuden en frases sin sentido, en denuncias falsas o en lo que sea para defender el derecho de un maltratador a ver a sus hijos negando la evidencia de que ese hombre al que defienden es un tipo con una sentencia firme por violencia machista y que eso lo inhabilita para tener la custodia de los niños, es querer ver solo lo que a uno le conviene y muestra una misoginia brutal no solo a nivel personal sino también a nivel institucional.

El hecho de que quienes mandan, de quienes poseen el poder ya sea democrático o judicial, nos exhorten a cumplir con preceptos y leyes de las que ellos están por encima es no solo injusto, sino que además es una clara muestra de su pensamiento elitista, de su convicción de que están por encima del bien y del mal, de que son una clase privilegiada y llamada a dirigir los designios de una nación, de que estamos para servirlos, para pagar impuestos y callar, de que el pueblo es ignorante, y como tal, se puede abusar o se puede utilizar a su conveniencia.

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Cuando la ley es injusta, todos deberíamos rebelarnos contra ella. Como hizo el pueblo de Fuenteovejuna.

Contra la corrupción, contra la arbitrariedad, contra la violencia, contra las leyes que no protegen pero sí condenan, contra aquello establecido tantos años atrás que se ha quedado anticuado y ya no responde a las necesidades y a la filosofía actual de una nación, contra la degradación de un sistema que nos está oprimiendo como personas, contra la vergüenza de ser un país que solo sale en la prensa extranjera por crisis, escándalos, casos de corrupción, o violencia.

Creo que la mayoría de españoles no nos merecemos esto, de verdad. No nos merecemos la vergüenza que nos toca pasar día sí y día también.

Si de verdad quisiéramos cambiar las cosas, si no estuviéramos tan “aborregados”, solo tendríamos que levantarnos, salir a la calle, declarar huelgas generales indefinidas o desobediencias civiles para tratar de recuperar la dignidad que esta gente nos está quitando, para acabar con todas las injusticias y con todos los fraudes que, como si fuéramos tontos, nos están haciendo tragar, y entonces, como en la obra de teatro, solo cabrían dos posibilidades, o dar por buenos nuestros hechos o matarnos a todos, algo que ya intentaron allá por el 36 y casi consiguieron a partir del 39.